Concepto de pena

La palabra pena en su origen nos remite al latín “poena” usado para designar aquello que causa tristeza y aflicción.

Ejemplos: “Me causó pena ver cómo maltrataban al niño, y denuncié el hecho ante la policía”, “siento pena por mi vecino que acaba de perder un hijo en un fatídico accidente de tránsito”, “La pena me invade cuando comprendo que jamás volveré a verlo” o “Es una pena que hayas abandonado la carrera universitaria, faltándote tan poco para terminarla”.

La expresión “valer la pena”

Alude a que el esfuerzo realizado o a realizar tendrá consecuencias positivas, por ejemplo. “Vale la pena que estudies, pues en el futuro podrás acceder a un empleo de mayor calidad”, “Valió la pena haberme operado, sufrí mucho y tuve miedo, pero hoy ya gozo de perfecta salud” o “Vale la pena consumir alimentos elaborados de modo artesanal, sin productos químicos, nuestro cuerpo lo agradecerá”.

La pena en sentido jurídico

La pena, en el sentido de medida que causa dolor, es la facultad monopólica del Estado de castigar a quienes cometen acciones delictivas, aplicándolas, dentro de la escala establecida por la ley para la figura penal correspondiente, luego de haberse tramitado el debido proceso, cuando éste concluye con una sentencia condenatoria.

Las penas pueden consistir en una inhabilitación para realizar ciertas acciones, como ejercer cargos públicos, profesiones, conducir vehículos, portar armas, etcétera; en sumas de dinero (pena de multa) en privación de la libertad (prisión o reclusión) o en los casos de que la ley lo permita, la pena puede consistir en la privación de la vida (pena capital). En general los castigos físicos están prohibidos en las legislaciones modernas, pero algunos países los aceptan, como, por ejemplo, Singapur, donde se aplica la pena del azote con vara, a delincuentes de sexo masculino de menos de 50 años, lo que también se acepta como modo de disciplinamiento familiar, en escuelas e instituciones militares y carcelarias.

La relación entre la gravedad del hecho y la pena aplicable, ya fue reconocida desde la antigua Ley del Talión, que aplicaba como pena al delincuente, la misma ofensa que él había cometido. La pena cumplió tradicionalmente un rol ejemplificador, para causar temor y disuadir a otros de cometer delitos. Actualmente la pena se utiliza más que como castigo, como medio de rehabilitación.

De los delitos y las penas

Es el nombre del ensayo, escrito por el eminente jurista italiano Cesare Beccaria en el año 1764, que humanizó el concepto de pena en el ámbito jurídico. Sentó ideas tales como que las penas deben aplicarse a todos por igual, sin importar la condición social del delincuente, que solo pueden provenir de las leyes y no del arbitrio del juzgador, que deben tener relación con el delito, y ser lo más leves posibles, con finalidad más preventiva que de castigo, la abolición de la tortura, etcétera.