Concepto de tasación

La palabra tasación alude a la acción y al efecto del verbo tasar, que remontándonos a su origen nos conduce al término latino “taxare” que puede traducirse como valorar, estimar o ponerle un precio a algo. Las personas que se dedican a esta actividad se denominan tasadores. Éstos tienen en cuenta el valor en el mercado de cosas similares, el estado del producto o servicio que se ofrece y su valor agregado. Ejemplos: “Me han tasado mi casa a un valor muy bajo, y me explicaron que se debía a la zona en que se encuentra ubicada que no es muy buscada” o “Tasaron alto el valor del objeto por su marca, ésta le añade un plus de confianza”.

Las cosas en el mercado de bienes y servicios tienen un valor de intercambio. La tasación puede ser arbitraria dependiendo de nuestra propia convicción o necesidad, por ejemplo: “Puse a la venta mi automóvil pero creo que nadie me lo comprará, ya que la tasación que hice se basó en el dinero que quiero obtener por su venta y no en su valor real” o “Discutí mucho con mi plomero pues la tasación que hizo de su trabajo no coincide con la mía”.

Financieramente la tasación del valor de una empresa se basa especialmente en la apreciación de su activo y su pasivo.

Las tasaciones pueden ser realizadas en forma particular, a pedido de parte, o ser judiciales, ordenadas por juez competente dentro de un proceso judicial, estando la tasación en este caso a cargo de un perito tasador. Es frecuente designar peritos tasadores en los siguientes casos: separación de bienes gananciales, división del condominio forzoso hereditario, expropiaciones, valoración de empresas u otros bienes en caso de litigio sobre el mismo, etcétera. En todos los casos el tasador apreciará material y técnicamente el bien, y su funcionalidad.

Pueden también tasarse en sede judicial, las costas o gastos de un proceso judicial, que incluye los honorarios de abogados, tasa de justicia, etcétera, los que serán pagados por la parte vencida en el litigio, o, si el juez lo decide, “por su orden” que implica que cada litigante se hará cargo de sus respectivos gastos o costas.