Concepto de aclimatar

Aclimatar, es un verbo regular, pronominal (admite conjugación reflexiva) y de primera conjugación, que llegó al español, desde el francés “acclimater” que implica la acción de adecuarse a las condiciones meteorológicas medias de una determinada zona geográfica. Por extensión, se aplica a acostumbrarse a condiciones de vida, diferentes a las habituales, más allá de lo climático.

En sentido estricto, los seres vivos, han desarrollado, a lo largo de su existencia, adaptaciones a las zonas donde han desarrollado su existencia. Esto, ha hecho que se produzcan cambios a nivel genético, que los predisponen para vivir en esas zonas, como, por ejemplo, las hojas de las plantas de zonas húmedas, son más grandes y alargadas que las de las de las zonas secas, y, en los desiertos reservan el agua. Los animales de zonas secas, también guardan agua en sus cuerpos, como los camellos; y en lugares fríos, tienen el cuerpo protegido por su pelaje, etcétera. Si se traslada a ese ser vivo, ya adaptado a un clima determinado, a otro, con características diferentes, sufrirá mucho, para poder aclimatarse, y, si las diferencias son muy extremas, incluso perecerá. Por ejemplo: “la planta se marchitó en invierno, pues está adaptada al calor, y no se aclimata bien al frío”, “Da pena ver al oso polar en el zoológico, y su imposibilidad de aclimatarse a esta zona de calor” o “Muchos pájaros emigran con el frío a climas más benignos, para sobrevivir, pues no pueden aclimatarse”.

El ser humano, también sufre los cambios de clima, pero, gracias a la tecnología, puede ir cambiando las condiciones climáticas, al menos en lugares cerrados, para que la aclimatación sea más fácil, por ejemplo: “Vivía en un lugar muy frío, y ahora que me mudé a una zona cálida, estoy todo el tiempo en casa, con el aire acondicionado encendido, y, si tengo que salir, sufro bastante. Espero aclimatarme en algún momento”.

Por extensión, se aplica a la acción de acostumbrarse a cualquier tipo de cambio, no solo en las condiciones naturales, sino también, culturales. Por ejemplo: “De a poco me voy aclimatando a mi nuevo trabajo, aunque las condiciones laborales son muy diferentes a las de mi empleo anterior”, “Me mudé, y a mi perro le cuesta mucho aclimatarse a nuestro nuevo hogar, pues extraña mucho” o “Aclimatarme a las costumbres y lengua de otro país, me llevará unos cuantos años”.