Concepto de alopatía

Según la Real Academia Española, la palabra alopatía, se originó en el término griego “ἀλλοπάθεια” (léase allopátheia) que se traduce como sometimiento a influencias ajenas.

Alopatía es una palabra usada en Medicina, para hacer alusión al tratamiento de las enfermedades y sus síntomas, a través de medicamentos, rayos o intervenciones quirúrgicas, por parte de los profesionales de la salud.

La alopatía, es lo que también se conoce como medicina convencional, y es la practicada fundamentalmente en occidente. La denominación de alopatía o medicina alopática, procede de la denominación que le asignó en 1841, el médico sajón, Samuel Hahnemann, que la llamó en alemán “allopathie”, pues las drogas que utilizaban para tratar las enfermedades, empleaban el mecanismo de los contrarios, o sea, lo opuesto a la causa que las originaba; por ejemplo un bactericida para tratar las infecciones bacterianas, además de reconocer enfermedades y no enfermos, prescribiendo para todos los que tengan síntomas similares, iguales tratamientos; siendo Hahnemann, el padre de la homeopatía, palabra que se integra con el prefijo griego ὅμοιος (léase homoios) que significa “similar”. Al contrario de la alopatía, la homeopatía, funciona dando al enfermo una sustancia, capaz de producir en un individuo sano, los síntomas que padece el enfermo. Por ejemplo, si una persona tiene náuseas, en vez de darle un anti-nauseoso, se le da algo que, a una persona sana, le provocaría náuseas.

Cuando Samuel Hahneman analizó y criticó la alopatía que se practicaba en su época y desde el siglo XVIII, lo hizo pues eran tratamientos muy agresivos y mezclados con superstición, basados en la medicina griega de Galeno, recurriéndose a terapias extremas, como purgas o sangrías, o el uso de sustancias peligrosas como el arsénico o el mercurio, lo que pronto fue abandonado, cuando en el siglo XIX, comenzó a predominar el método científico.

Actualmente se contrapone la alopatía, no solo a la homeopatía, sino a cualquier medicina alternativa, aunque éstas pueden resultar muy útiles, de modo complementario, ya que son más integrales y consideran a cada paciente en su singularidad. Sin prescindir de la alopatía (por ejemplo, si un paciente necesita una operación para extirparle un tumor maligno, esto no es discutible) se ha comprobado que la homeopatía puede ser útil en muchas enfermedades como el asma o el cáncer, para colaborar con el tratamiento.