Concepto de anquilosado

Anquilosado es el participio del verbo transitivo, de primera conjugación, anquilosar, que proviene etimológicamente del griego “ankulosis”, que puede traducirse como "curvatura", aplicándose a la acción de originar anquilosis, del griego ἀγκύλωσις (léase “ankulosis”) en el sentido de endurecimiento de las articulaciones, que ya no pueden enderezarse, o también aplicado a partes del cuerpo que han quedado fijas, soldadas o tiesas, palabra ya usada por el médico griego Galeno, en el siglo II.

La anquilosis es una afección orgánica que produce la falta o disminución motriz de las articulaciones, que puede ser ósea, si ocurre por la fusión de los elementos osteo-cartilaginosos articulares; o cicatrizante, si es por retracción de las zonas articulares blandas o de las porciones peri-articulares. Por esa razón esas articulaciones resultan anquilosadas.

En Odontología, se conoce como anquilosis dento-alveolar a la perdida de continuidad del ligamento periodontal, que trae como consecuencia, la unión del hueso alveolar al cemento, o también a la dentina.

Por extensión, se aplica a todas las acciones humanas que tienen dificultad o falta de movimiento, se aferran al estado en que se hallan, e impiden el progreso. Por ejemplo, en Sociología una organización social anquilosada es aquella que no tiene a lo largo del tiempo muchos cambios, o sea, se presenta estática; por ejemplo, un prejuicio anquilosado es aquel difícil de romper y que se encuentra “enquistado” en el sentido común de un grupo: “Mi padre tiene arraigados prejuicios machistas anquilosados sobre el rol de la mujer”. En educación, se dice que los programas o las prácticas docentes se encuentran anquilosadas cuando no se adaptan a las exigencias de los educandos actuales, altamente informatizados. En Política, un poder anquilosado es aquel que se mantiene por mucho tiempo y se resiste al cambio, como las monarquías absolutas de la modernidad.