Concepto de crepitar

Etimología

Crepitar es un verbo regular, de primera conjugación que llegó al español desde el francés “crépiter”, que a su vez lo tomó del latín “crepitare” en el sentido de chisporrotear o producir un crujido, chasquido o sonido breve, rápido y seco, muy típico de la leña cuando arde, producido al evaporarse el agua que contiene, por acción del calor. Por extensión se aplica a otros sonidos monótonos, como el de las gotas cuando caen.

Ejemplos

“El crepitar de la hoguera en esta cabaña, en este día frío, me hace evocar tiernos momentos de mi infancia, cuando mi abuelo, me leía cuentos al calor del fuego del hogar”, “El crepitar de las llamas, monótono y persistente, me adormeció, y cuando desperté, el fuego había invadido la habitación. Por suerte los vecinos llamaron a los bomberos que me rescataron”, “El crepitar de las luces que se prenden y apagan en las noches navideñas, me emocionan y llenan de paz”, “Tuve miedo, y del susto me crepitaban los dientes” o “Se escuchó un crepitar de ramas secas, meciéndose en la tormenta y me asusté mucho, pensando que se trataba de un ladrón”.

En Biología

Un sonido crepitante en los pulmones de personas o animales con respiración pulmonar, que indican tromboembolismo pulmonar, suele escucharse en pacientes con neumonía, bronconeumonía, abscesos pulmonares, insuficiencia cardiaca izquierda o tuberculosis, cuando se los ausculta, al realizar la inspiración, y está provocado por existir secreciones en los alvéolos o bronquiolos.

Los sonidos en los oídos, que son captados por el propio paciente, pueden ser crepitaciones pulsátiles, provocadas por una estructura vascular, o contracturas musculares (mioclonias) que tienen por causa, problemas articulares de la mandíbula o de la columna cervical.

En cuanto a los ruidos articulares, también se conocen como crepitaciones. Pueden producirse por ejemplo en la mandíbula, como consecuencia de un problema en la articulación temporo-mandibular, que son aquellos puntos en los que el maxilar inferior o mandíbula, logra realizar un enganche con el cráneo. Esto sucede porque el menisco articular no esté colocado de modo correcto, o a causa de que los huesos que intervienen en la articulación mandibular, posean irregularidades.

También se producen crepitaciones, en el caso de la rótula si el paciente sufre de artrosis. En otros casos, a veces las articulaciones hacen ruidos ante ciertos movimientos, sin que exista una patología. El sonido crepitante es provocado por burbujas de aire presentes en el líquido sinovial, cuya función es la de lubricar las articulaciones, y con ese fin las rodea. También cuando saltan los ligamentos de una superficie ósea hacia otra.