Concepto de hipocampo

El vocablo hipocampo nos llegó desde el latín “hippocampus”, que a su vez lo tomó del griego, “hippocampos” donde el término ιππος (léase hipos) se traduce como “caballo”, y καμπος, (léase “kampos”) aludía a algo de formato sinuoso, y también a un monstruo marino, que era un dragón de sexo femenino, presente en sus mitos, que tenía su cabeza y torso de caballo, y una cola sinuosa de pescado.

Sentidos del término:

Hipocampo en Zoología

Un hipocampo, o conocido vulgarmente como “caballito de mar” es un pez de cuerpo curvado, con formato de “S”, de la familia de los syngnátidos, con una cabeza parecida a la de un caballo, y cuyo largo no sobrepasa los 15 centímetros. Tiene un largo hocico; ojos con movimientos independientes uno del otro; no posee dientes, por lo que debe aspirar a sus presas; carece de aleta caudal, posee una coraza ósea anillada, que hace que su tronco sea rígido; su cola es prensil, puede arrollarse a modo de un espiral, y eso le permite anclar, al enrollarse en tallos submarinos. Nada lentamente, merced a las vibraciones de su aleta dorsal, en posición vertical.

Hipocampo en Anatomía

El hipocampo es una estructura del cerebro de mamíferos y primates, entre ellos el de los humanos, que por tener un formato parecido al del caballito de mar, fue nombrado así por Giulio Cesare Aranzio, médico de Bolonia (1530-1589).
El hipocampo pertenece al sistema límbico y a la arquicorteza, y es una estructura marginal, que se muestra como una prominencia encefálica, con forma de “S”, siendo un conjunto de neuronas empaquetadas, ubicadas dentro del lóbulo temporal, en la pared externa de los ventrículos cerebrales laterales, en la zona comprendida entre el hipotálamo y la amígdala. En cada hemisferio cerebral hay un hipotálamo.

El hipocampo tiene comunicación con la formación hipocampal que son regiones de la corteza cerebral, como la circunvolución dentada, el cuerpo mamilar y la corteza entorrinal.

La función del hipocampo es relevante en cuanto a la orientación espacial, la regulación emocional y la memoria (genera recuerdos y los recupera) aunque inicialmente se lo había relacionado con el sentido del olfato. Cuando se padece Alzheimer, cuyo síntoma más notorio es la pérdida de memoria, el hipocampo resulta dañado. La hipoxia o falta de oxígeno, la epilepsia en el lóbulo temporal y la encefalitis, pueden dañar el hipocampo. Es una zona susceptible al estrés, y con frecuencia es el foco de los ataques epilépticos.