Concepto de anteojo

La palabra anteojo es un término integrado por los siguientes términos latinos: el prefijo “ante” en el sentido de lo que está por delante de otra cosa, y “oculus” que alude a los ojos. Es el vocablo que describe, de modo literal, a este instrumento óptico, que se coloca por delante de los ojos, con diversos fines:

En el caso de los anteojos que se usan en el rostro, delante de los ojos, consistente en un par de lentes, agarradas a un armazón, que cuenta con patillas para sujetarlo detrás de las orejas; se usan para proteger la vista de los rayos solares o corregir defectos de la visión, tales como miopía, hipermetropía o astigmatismo. También se los conoce como lentes, gafas, espejuelos o antiparras, y necesitan, los correctores, la prescripción de un médico oftalmólogo, que precise los requerimientos de acuerdo a cada paciente, y a las necesidades de cada ojo, que pueden necesitar diferente graduación, existiendo también, anteojos bifocales, que permiten ver de cerca y de lejos, para aquellos que necesitan ambas posibilidades. Existen lugares especializados, llamados ópticas, que se ocupan de hacerlos. Los anteojos modernos poseen hermosos diseños, y son parte de la moda en el vestir. Los armazones son livianos, hechos con aleaciones de aluminio o con titanio, de diversos formatos, tamaños y colores.

En el mundo animal, es frecuente que veamos a perros usando anteojos, lo que puede ser para hacerles una sesión de fotos, pero, en algunos casos, puede obedecer a razones médicas, aunque se aconseja que no se los acostumbre a usarlos, y colocárselos por un tiempo reducido, durante el tiempo de exposición al sol fuerte o si hay viento intenso.

Puede tratarse también de prismáticos que amplían la visión, utilizados para ver a grandes distancias, dotados de dos caños y sendos prismas ópticos. Para la observación de los astros, se emplean anteojos astronómicos, inventados a inicios del siglo XVII o telescopios, cuyo fin es acrecentar el ángulo visual. Poseen, en un extremo, el objetivo que apunta hacia el objeto a observar, cuyos rayos inciden de modo paralelo, y un lente ocular en dirección al ojo del observador, que permite verlo con tamaño mayor. En el anteojo de Galileo, el objetivo es convergente y de gran distancia focal, y tiene un ocular divergente, de poca distancia focal.

Existen animales, que, naturalmente tienen alrededor de sus ojos, otro color en su pelaje, que pareciera que fueran anteojos. Un caso, es el oso de anteojos u oso andino, cuyo nombre científico es Tremarctos ornatus. Pertenece a la familia Ursidae y es un mamífero sudamericano, que pesa unos 100 kilos en promedio, y mide aproximadamente, 1,50 metros de altura. Alrededor de los ojos, tiene manchas blanquecinas o amarillentas, que resaltan sobre su pelaje negro o marrón, dando la apariencia de tener anteojos.