Concepto de atávico

La palabra atávico reconoce su origen en la lengua latina. Procede de “atavus” que puede traducirse como antepasado o antecesor.

Usos del término

En Sociología y Antropología, se denomina atávicos a aquellos comportamientos, costumbres o ideologías que pertenecen a épocas pasadas, por ejemplo: “La esclavitud, forma parte, por suerte, de ideologías y costumbres atávicas”, “Mi padre mantiene vivas tradiciones atávicas, que lo ayudan a recordar sus orígenes” “Aferrarse a formas atávicas de pensar, detienen el progreso de la humanidad” o “No deseo que resurjan los atávicos enfrentamientos entre naciones, que tanto dolor han dejado presente en nuestra historia”.

En Biología, lo atávico es lo que tiene relación con el atavismo. Se trata de un fenómeno que se registra en la transmisión genética, donde aparecen descendientes que presentan caracteres de antepasados remotos, que no se habían manifestado en las generaciones intermedias, donde seguramente se mantuvieron en estado de latencia.
El naturalista y monje católico, Gregor Mendel (1822-1884) explicó el fenómeno atávico por la existencia de dos genes recesivos.

Son ejemplos de este fenómeno, en las aves galliformes (gallos y gallinas) la existencia de genes latentes, que permitirían que generen dientes en las mandíbulas, y en la cola que presentan algunos pollos, que antes de nacer, se acorta.

En el caso de los caballos, actualmente tienen un solo dedo, pero, sin embargo, tienen cuatro más, como sus antepasados, que no se encuentran desarrollados, fruto de la evolución, que los adaptó para andar en las llanuras, ya que necesitaban que el apoyo sea más compacto. Si apareciera un caballo con dedos extras, sería un fenómeno atávico.
En los humanos, puede mencionarse como ejemplo, la cola vestigial, que la han registrado en todo el mundo, alrededor de una centena de personas, a las que, en casi todos los casos, se la extirpa al nacer. La más larga de que se tiene registro medía 229 mm. Aparece a la altura del coxis, y si bien la persona puede moverla, no es una cola propiamente dicha, como la que tienen los animales, ya que carece de huesos, y en la mayoría de los casos, tampoco cartílagos ni vértebras. Está conformada por tejido conectivo, nervios, vasos sanguíneos, algunos pocos músculos y piel.

“Atávico” es el nombre de la muestra coreográfica de la bailarina clásica, de danza contemporánea y socióloga brasileña, Poliana Lima, que se consagró en Madrid como la ganadora de certamen coreográfico número 28, donde trata de realizar una relación entre el cuerpo, la memoria y la violencia.