Concepto de calcio

El vocablo calcio, etimológicamente derivado del latín “calx”, significa cal, la cual forma, al combinarse con el oxígeno. Los romanos la usaban como mortero. Es un elemento químico muy abundante en la naturaleza. Es un metal cuyo color es blanco brillante. Ca. es su símbolo químico, siendo su peso atómico 40,08 y su número atómico 20.

Lo hallamos combinado en los silicatos, como el feldespato de anortita; en los carbonatos, como por ejemplo en la dolomita, en la calcita y en el aragonito; en los sulfatos, como ocurre con el yeso y la anhidrita; en el fluoruro (en la fluorita); y en los fosfatos, como el apatito. El carbonato de calcio o caliza puede hallarse en las piedras calizas como el mármol y la creta; en las conchas y en la cáscara de huevo.

Se usa en la industria como componente del yeso, la fluorita y la dolomita; como aditivo de los metales fundidos, para separar el oxígeno, el azufre, los halógenos y el fósforo. En química orgánica se utiliza como reductor o deshidratador.

Al arder con llama roja forma óxido de calcio (cal) muy usado en la construcción como conglomerante, uniendo materiales y cohesinándolos y para pintar paredes. La cal hidráulica originada calcinándose piedras calizas, compuestas por un 20 % de arcilla, que luego se somete a un proceso de pulverización y se la mezcla con agua, produce un cemento natuaral, pues se endurece con o si exposición al aire.

El calcio, como micronutriente, se encuentra en organismos vegetales y animales. La dieta humana debe contener calcio para fortalecer huesos y dientes (puede halllarse en los productos lácteos, vegetales de color verde, en el salmón y las sardinas) y cumplir otras funciones vitales: es necesario como coagulante sanguíneo, regula el sistema nervioso, el neuromuscular, interviene en la liberación de hormonas y encimas, etcétera. Lo hallamos en los huesos, dentadura, en el líquido intercelular y en los músculos. Representa un 2 % de nuestro peso coroporal. Aproximadamente se necesita ingerir 800 mgs. diarios de calcio para evitar carencias. Su falta puede producir descalcificación, raquitismo y osteoporosis, que hace que la persona esté propensa a sufrir fracturas. La vitamina D, que se obtiene especialmente a través de loa exposición a la luz solar, juega también un rol preponderante en la salud ósea, así como el fósforo, para permitir regenerar los huesos viejos. La hipercalcemia también es perjudicial para el organismo, ya que produce el debilitamiento óseo, contribuye a la formación de cálculos renales y perjudica la función del cerebro y el corazón.

Buscar otro concepto