Concepto de conveniencia

Originada en el término latino “convenientia”, integrada por el prefijo de unión “con”, por el verbo “venire” en el sentido de “venir”, y por el sufijo de cualidad “ia”, la conveniencia es la cualidad de ser útil, provechoso y adecuado.

Puede aplicarse en varios contextos:

Puede ser vista como una oportunidad: “La conveniencia de las condiciones climáticas fue vista por los viajeros como una oportunidad para partir” o “Aprovechamos que el lunes era un día de nuestra conveniencia pues no trabajábamos para hacer la excursión”, o sacar ventaja de una situación o persona, para provecho personal: “Haces todo a tu conveniencia, nunca piensas en los demás” o “Eres mi amigo por conveniencia, solo me buscas cuando me necesitas”.
Puede usarse en la navegación civil, para designar la bandera nacional que enarbola un buque, cuyo dueño tiene solo una relación accidental con el Estado que ese pabellón representa, para obtener beneficios fiscales y reducir sus costos operativos.

Las tiendas de conveniencia son aquellos pequeños establecimientos comerciales que están abiertos en un rango horario muy amplio, y no cierran por vacaciones. Son llamadas también “tiendas de 24 horas”. Su mercadería es variada, incluyendo alimentos, golosinas, perfumería, librería, juguetes, sin que cada rubro sea demasiado surtido. En general están en el centro de las ciudades, o en estaciones de colectivos, de trenes, aeropuertos o estaciones de servicio. A veces se especializan en algunos productos específicos, y del resto tienen lo básico, pero que ayudan a cubrir la necesidad de quien precisa adquirir un producto de modo urgente cuando el resto de los establecimientos comerciales estaba cerrado, por ejemplo: “A mi bebé se le perdió el chupete a la noche, y no podía dormir sin él. Por suerte hallé una tienda de conveniencia y pude comprarle uno nuevo, y así todos pudimos dormir esa noche”. Sus precios suelen ser más elevados que en otros comercios que hacen horario normal.

Los matrimonios de conveniencia ocurren cuando uno o ambos cónyuges contraen enlace no por amor sino por otros motivos, como puede ser el dinero, el estatus social, o adquirir a través de ese matrimonio, la nacionalidad del cónyuge. En este último caso, en ocasiones, hay acuerdo entre la pareja y el matrimonio no se consuma, y solo es usado como trampa legal.