Concepto de copete

La palabra copete se emplea como diminutivo de copo, variante de copa, del latín “cuppa”, y se refiere a aquello que se asemeja a un copo de nieve o a cualquier otra cosa, que luce sobresaliendo de una superficie, aplicado especialmente al cabello humano o pelo de animales que luce levantado en la parte anterior de la cabeza, dándole un aspecto más voluminoso. El copete puede aparecer de modo natural, o ser hecho ex profeso, utilizando algún tipo de fijador para el cabello. Es sinónimo de jopo en algunos países de América del Sur; y también de moño o penacho. Ejemplos de uso: “Mi perro tiene un copete de pelos sobre su cabeza, que le da un aspecto gracioso”, “Me peinaron para la fiesta, con un gran copete que me hacía sentir observado e incómodo” o “El copete del gallo es colorido”.

Como el copete luce elevado, se dice que una persona tiene el copete alto o es copetuda, cuando es vanidosa y orgullosa; y el copete bajo, cuando tiene una personalidad humilde y que no intenta sobresalir. Cuando se expresa que a alguien se le bajó el copete, es porque estaba en una posición encumbrada y de poder; y lo ha perdido, o alguien logró que reconociera voluntaria o involuntariamente, que no tenía jerarquía. Por ejemplo: “Mi primo tiene el copete alto, desde que lo ascendieron en la empresa, y gana mucho dinero” o “Pablo se enojó con su altanero suegro, y le respondió a sus insultos, con elocuencia y argumentos sólidos, demostrándole, que él también era un hombre de valor; luego de lo cual, el suegro tuvo que bajar el copete, y pedir perdón, para conservar la armonía familiar”.

También se aplica a las cumbres de las montañas, y a la parte más alta de cualquier cosa, incluyendo, el empleo. En Argentina, Uruguay y Paraguay, en el ámbito periodístico, el copete, es el breve resumen de una noticia, que se coloca, en la prensa gráfica, debajo del título, para adelantar la información, que luego se desarrolla, con el fin de motivar e interesar al lector, a que continúe informándose en el cuerpo de la noticia.

Pero también puede usarse, lo que es común en algunos países, como, por ejemplo, en Chile, como diminutivo de copa, referido a una bebida alcohólica, diciéndose a alguien que está “copeteado”, cuando está borracho, embriagado o beodo: “Alza tu copete y brindemos por nosotros y nuestras familias” o “Fui a una fiesta y llegué a casa copeteado, lo que produjo mareos y dolor de cabeza”.