Concepto de desencadenar

Desencadenar es un verbo pronominal, transitivo, regular y de primera conjugación, que se integra por el prefijo privativo “des” y por encadenar, colocar cadena, del latín “catena”, que son anillos o eslabones entrelazados que sirven para atar o sujetar, entre otros fines.

Desencadenar es quitar cadenas, lo que puede ser literal, como cuando desencadenamos a un animal o una bicicleta que están atados, o le quitamos la cadena con candado a un cerramiento. Por ejemplo: “Desencadena ya a ese pobre perro, que ya se fueron las visitas y necesita correr libre por el jardín”, “Desencadena la motocicleta, ya que dentro de tu casa no te la robarán” o “Desencadenó el portón que estaba asegurado para evitar intrusiones de extraños, solo para poder ingresar, y los malhechores entraron detrás suyo”.

En sentido figurado, se habla de desencadenar, cuando una acción, generalmente intensa, grave, dramática o violenta, o una emoción, comienza a llevarse a cabo o producirse, estando, hasta entonces, en estado de latencia, por ejemplo: “En pocos minutos, se desencadenó una tormenta que hacía mucho no se producía en esta zona”, “El hombre la insultó y eso desencadenó la furia de la mujer, que lo golpeó violentamente en el rostro”, “El llanto se desencadenó en el niño, cuando le negaron su capricho”, “Se desencadenó un incendio, cuando el hombre quedó dormido olvidándose de apagar el cigarrillo” o “El aumento tributario desencadenó una ola de protestas”.

El hecho que produce que sobrevengan las consecuencias, se denomina desencadenante. En Medicina, se habla de desencadenantes, para aludir a aquellas situaciones concretas que ocasionan un resultado o dan inicio a un proceso que afecta la salud física o psíquica del paciente, por ejemplo: “El polen es desencadenante para la alergia que sufro”, “La quimioterapia desencadenó una baja de defensas en mi organismo” o “Sufrí acoso laboral y eso me desencadenó un fuerte estado depresivo”.

En Literatura, en los cuentos, el desencadenante es lo que genera el argumento de la historia, la trama, y es algo que sucede en general, o que afecta particularmente a su protagonista, y lo obliga a actuar en consecuencia o le produce un efecto importante. El desencadenante, que puede ser algo material o inmaterial, origina un giro en la secuencia, que cambia el rumbo del relato. Esto sucede en el nudo, y luego tendrá lugar el desenlace. Algo similar ocurre con otros géneros literarios como las novelas o las obras de teatro; y también en las películas. Por ejemplo: “La película tuvo un comienzo monótono, pero cuando el padre de la protagonista se suicidó, desencadenó una sucesión de eventos colaterales inimaginables” o “Le conté el cuento de Blanca Nieves a mi sobrina, y advirtió que el desencadenante de la furia de la malvada madrastra era la envidia hacia la niña”.