Concepto de epicentro

la palabra epicentro está formada por los siguientes términos de origen griego: “epi” que se traduce como “encima” y “kentron” en el sentido de “centro”.

En 1880, el geofísico irlandés, Robert Mallet, considerado como uno de los pioneros de la moderna sismología, acuñó el vocablo inglés “epicentre” para referirse al lugar de la superficie terrestre situado encima del foco de un terremoto, y donde éste toma su máxima dimensión e intensidad.

Un terremoto, sismo o seísmo se origina en general por fallas geológicas activas, fricción de los bordes de placas tectónicas o procesos volcánicos, desde un hipocentro o foco y provoca que la tierra tiemble en forma pasajera pero violenta, al liberarse energía acumulada, en forma esférica a través de ondas sísmicas. Directamente por encima del hipocentro, se encuentra el epicentro. Las intensidades son variadas, pudiendo ser causantes de maremotos, corrimiento de tierras o actividad volcánica.

Entonces, resumiendo, el punto de origen de un terremoto se denomina foco o hipocentro. El epicentro es el punto de la superficie terrestre que se encuentra directamente sobre el hipocentro, en proyección vertical. Comúnmente el epicentro es el lugar donde se producen los mayores daños, aunque en grandes terremotos, como el de Denali en 2002, donde el epicentro, de poca profundidad se ubicó a 66 kilómetros al este-sudeste del Parque nacional Denali, en Alaska, se sintió en lugares mucho más lejanos, como Seattle.

Por extensión se aplica al lugar central o predominante donde se realiza una acción de efectos destructivos, como si se tratara de un sismo, por ejemplo: “La ciudad fue el epicentro de violentas manifestaciones populares que acabaron rompiendo los espacios públicos”, “Estuve en el epicentro del conflicto y terminé herido” o “El epicentro de las radiaciones está en esta habitación, por lo cual hay que desalojarla inmediatamente”. Pero también puede aplicarse al lugar donde se origina alguna acción: “El epicentro de la Filosofía occidental puede situarse en Grecia” o “El epicentro del cristianismo ha sido el Imperio Romano, que adoptó esa religión en el siglo IV”.