Concepto de estómago

Del griego στόμαχος (stómachos) de donde pasó al latín como “stomachus”, derivado de “stoma” que se traduce como “boca”, nació la palabra estómago.

El estómago, en la Anatomía humana es un órgano hueco, que forma parte del aparato digestivo, siendo su parte más voluminosa e importante. El estómago está situado en el abdomen, entre el esófago, con el que se conecta por la unión gastroesofágica, y el intestino delgado. Se trata de un conducto complejo, un ensanchamiento del tubo digestivo, que actúa sobre los alimentos de modo mecánico y químico. Con la ayuda de los jugos gástricos logra triturar los alimentos deglutidos, en el antro, formando el quimo, que luego pasa al intestino delgado. Además, los jugos gástricos son una barrera para las bacterias.

Las partes del estómago son: el cuerpo; por encima, el cardias, una abertura que comunica con el esófago; por debajo el antro; y luego, se va estrechando para terminar en el píloro, que se abre en el duodeno y posee una válvula y un esfínter. Posee cuatro túnicas superpuestas: serosa, muscular, submucosa o celular y mucosa.

El tamaño del estómago varía, ya que, al ser un saco elástico, su tamaño se achica o se agranda, de acuerdo a la cantidad de alimentos que contenga.

Cuando la mucosa gástrica se irrita e inflama, por exceso de la secreción ácida (producida por ciertos alimentos, medicamentos, estrés o infecciones) se padece de gastritis, que provoca síntomas, como acidez, náuseas y ardor en la boca del estómago. Si se hace crónica, puede conducir a una úlcera péptica (lesión de la mucosa del estómago).
Las personas tenemos un solo estómago, al igual que otros animales, como los caballos, los gatos, los perros, las aves o los cerdos. Sin embargo, los rumiantes no tienen un estómago simple, sino compuesto, pues está dividido en cuatro compartimentos.