Concepto de exhausto

La palabra exhausto se derivó en su etimología del latín “exhaustus”, integrado el término por el prefijo de exclusión “ex”, y por “haustus” que puede traducirse como “consumido”.

Alguien está exhausto cuando está agotado, cuando toda su energía ha salido de él, se le ha consumido.
En las personas el agotamiento puede ser físico, mental o emocional:

Ejemplos: “He quedado exhausto luego de tres días de trabajo físico intensivo”, “Mi primo está exhausto de escuchar las quejas de su madre”, “sufro de insomnio, y tras varias noches sin dormir, estoy exhausto”, “El viaje duró tanto tiempo y fue tan agitado, que quedé exhausto”, “Ya no tengo más lágrimas para llorar la muerte de mi hermano, quedé exhausto” o “Preparé un examen en un solo día, y no me sirvió de nada, sólo conseguí terminar exhausto y reprobar la materia; la próxima vez estudiaré en forma gradual”.

No solo las personas pueden quedar exhaustas, sino también los animales luego de un trabajo duro, largas caminatas o esfuerzos considerables: “El caballo que tiraba del carro se desplomó exhausto en la calle, y los vecinos se indignaron con su dueño”, “El perro se perdió y para volver a su hogar caminó muchos kilómetros, cuando logró regresar, sus amos lo vieron acercarse exhausto” o “La gata quedó exhausta luego de parir a sus tres hijitos”.

En todos los casos, quedar exhaustos es negativo, pues todos los excesos son perturbadores para el organismo y pueden provocar un desequilibrio orgánico. Si es por actividad intensa, física o intelectual, se deben tomar las pausas suficientes, e hidratarse bien en el primer caso, para no llegar a esa situación.

Por extensión también se aplica en otros órdenes, como por ejemplo a la Economía, que se dice que está exhausta, cuando no tiene fondos o bienes patrimoniales.