Concepto de faringe

El origen etimológico de faringe es griego. Procede de φάρυγγος o “pharynx” en el sentido de garganta. Pasó al latín como “pharyngem” y de allí llegó al español.

La faringe es un tubo largo y hueco, de techo cóncavo, que poseen los vertebrados, que arranca en la base del cráneo y se extiende hasta el final del cuello. En los humanos es de alrededor de 13 centímetros situado en la parte delantera del cuello que permite la conexión de la boca con el esófago y de las fosas nasales con la laringe. Como vemos la faringe participa de dos sistemas funcionales: el digestivo, interviniendo en el proceso de deglución, y el respiratorio, permitiendo el paso del aire. La válvula que permite diferenciar ambas funciones es la epiglotis. También interviene en la fonación y en la audición.

El tubo faríngeo está revestido por una membrana mucosa y consta de tres partes: La faringe superior, también llamada rinofaringe, que nace en la porción posterior de las fosas nasales y es aérea. En los niños es una hendidura, y en los adultos toma forma hexagonal. Se comunica con el oído medio a través de las trompas de Eustaquio; la orofaringe o faringe media, es la que se halla detrás de la boca, y comienza a la altura del paladar; y la faringe inferior o laringofaringe, es la que rodea la laringe y llega hasta el esófago, siendo ésta la porción común de los sistemas respiratorio y digestivo.

La faringe puede resultar afectada por varias causas:

Se conoce como faringitis a la inflamación viral, bacteriana o alérgica de la mucosa de la faringe. Se trata según el origen. Si es bacteriana, con antibióticos.

El cáncer de faringe es provocado por un crecimiento anormal de sus células que hace que aparezcan tumores malignos. Puede afectar cualquiera de sus partes. El tabaquismo es una de las principales causas, y luego el alcoholismo. Entre sus síntomas podemos mencionar: dolor en el cuello, garganta u oído, tos persistente, molestias al tragar y ronquera.