Concepto de fisura

La palabra fisura procede en su etimología del latín “fissura”, un derivado del verbo “findere” que significa “abrir” o “dividir”, más el sufijo de acción y efecto “ura”.

Una fisura es la acción y el efecto de agrietar o hendir. En las cosas materiales, una fisura consiste en una grieta alargada y angosta. Las podemos encontrar en varios casos:

Las fisuras en las rocas, son hendiduras que pueden presentar desde su formación, o aparecer luego, por la acción de fuerzas naturales como variaciones de temperatura, torsión, tracción o compresión. Las rocas volcánicas al enfriarse, o las arcillosas al desecarse, provocan fisuras de contracción.

Las fisuras óseas, son lesiones en los huesos que no alcanzan a ser fracturas, porque no se pierde la continuidad del hueso, y eso hace que no haya riesgo de desplazamiento de las piezas. Son dolorosas. El diagnóstico se hace fundamentalmente a través radiografías. La inmovilización de la zona, cuando se trata de un hueso de la locomoción, al menos por algún tiempo, es recomendable.

En el caso de los dientes, también las fisuras pueden provocar dolor y sensibilidad al frío y al calor, pudiendo las fisuras externas ser causantes de infecciones en la pulpa del diente.

La fisura palatina o de paladar que es un problema que se presenta al nacer, provoca una conexión entre la boca y la nariz. Se corrige quirúrgicamente pues puede traer problemas en la alimentación y en el habla.

La fisura anal está constituida por una grieta en la mucosa que recubre el ano. Puede estar provocada por estreñimiento crónico o diarreas recurrentes.

En el caso de cosas inmateriales, se habla de fisura, cuando una idea, un pensamiento o una acción muestran ciertas inconsistencias, al modo de un “quiebre” con la coherencia lógica. Ejemplos: “Hay una fisura en tu argumento, ya que nos e entiende por qué tu teoría no puede comprobarse en la práctica” o “Tengo varias ideas, pero como aún les veo fisuras, quiero corregir todos los detalles para que no fracasen cuando las concrete”.