Concepto de gastroenterólogo

Etimología
La palabra gastroenterólogo, se conforma de los siguientes términos derivados del griego: los sustantivos “gaster”, referido al “estómago”, y “enteron” al intestino. A esto se le agrega el sufijo “logo” referente a quien estudia esos temas.

Origen de la Gastroenterología

Se trata de una subespecialidad dentro de la medicina interna, cuyo origen data de los últimos años del siglo XIX, ubicándose geográficamente en Alemania, siendo Carl Ewald quien publicó un primer libro sobre el tema. Su alumno, Boas, puede ser considerado el primer médico gastroenterólogo, al fundar, en 1886, en Berlín, la primera clínica y laboratorio destinado a problemas digestivos.

¿De qué se ocupa un gastroenterólogo?

El gastroenterólogo es un profesional de la medicina que se ha especializado, teórica y prácticamente, a través de cursos de especialización, concurrencias hospitalarias o residencias, que le demandan unos cinco o seis años de intenso entrenamiento, luego de lograr completar sus estudios de grado, en el diagnóstico y tratamiento de afecciones orgánicas y funcionales, del tracto gastrointestinal, que comprende el esófago, el estómago, el páncreas, la vesícula y los conductos biliares, los intestinos y problemas hepáticos (del hígado).

Se ocupa de problemas digestivos, de la mala absorción de nutrientes, de la motilidad estomacal e intestinal, de alteraciones en el ritmo evacuatorio, etcétera, tratando desde enfermedades no riesgosas y crónicas como el caso del síndrome de intestino irritable, el reflujo gastroesofágico, úlceras o celiaquía, hasta enfermedades graves como el cáncer. En los países capitalistas atienden en sus consultorios particulares, en clínicas privadas o en hospitales públicos.

Algunos son gastroenterólogos clínicos, y otros, también hacen intervenciones quirúrgicas (cirugía gastroenterológica). Entre las prácticas más habituales para precisar el diagnóstico clínico, los gastroenterólogos utilizan endoscopías, ya sea para observar el tracto superior, o inferior, que, en este caso, recibe el nombre de colonoscopía. Para hacer endoscopías se usan tubos flexibles, que se introducen en el primer caso, por la boca, y en el segundo por el ano, que cuentan con luz y cámara de videos, que permiten ver y grabar el interior de los órganos huecos del aparato digestivo, pudiendo hacer con el mismo estudio, ciertas intervenciones, como, por ejemplo, extirpar pólipos o extraer muestras para hacer biopsias. Realizarse colonoscopías cada cinco años, luego de los 50 años de edad, o más asiduamente, si hay antecedentes de cáncer de colon, puede prevenir la mortalidad, al detectarse a tiempo, y poder quitar el tumor antes de que se extienda.

Algunos gastroenterólogos, se especializan en un órgano específico, como aquellos que se ocupan de problemas hepáticos solamente (hepatólogos) o en enfermedades del recto (proctólogos) y otros, por edad del paciente, como los especialistas en gastroenterología pediátrica.