Concepto de hipotiroidismo

La glándula tiroides, ubicada en el cuello en la parte delantera, con formato de mariposa, es la encargada de producir hormona tiroidea, fundamental para que el organismo realice funciones vitales, regulando el metabolismo. Si la glándula tiroides produce poca cantidad de esa hormona, la tiroides se encuentra hipoactiva y el sujeto sufre de un trastorno endocrino llamado hipotiroidismo, siendo la falta de yodo la causa más generalizada, ya que ese elemento es esencial para producir las hormonas tiroideas.

Puede ser un problema congénito, que de no tratarse puede ocasionar retrasos físicos y mentales; o ser adquirido luego, en el transcurso de la vida, siendo más frecuente en el sexo femenino de más de 50 años, por problemas auto inmunes (hipotiroidismo de Hashimoto), por infecciones en el sistema respiratorio, terapias para tratar el cáncer, extirpación total o parcial de la glándula tiroides y por embarazos, entre otras causas.

Si la causa del problema está en la glándula tiroides se denomina hipotiroidismo primario, que es la mayoría de los casos (90 %). Si el origen se halla en la hipófisis o glándula pituitaria, ubicado en la base cerebral; o en el hipotálamo, se denomina hipotiroidismo secundario o central. El hipotiroidismo periférico se presenta en muy pocos casos y se da cuando hay resistencia a la hormona tiroidea o su inactivación periférica.

El hipotiroidismo subclínico es aquel donde en las pruebas de laboratorio (método que se usa para el diagnóstico del hipotiroidismo) aparecen niveles altos de TSH o tirotropina (hormona que estimula la tiroides) pero las hormonas tiroideas T3 (triyodotironina) y la T4 (tiroxina) están normales. Es manifiesto o clínico si en los resultados de laboratorio se halla elevado el nivel de TSH y bajo el de las dos hormonas antes mencionadas.

Entre los síntomas más característicos del hipotiroidismo se encuentran la sensación de cansancio, el estreñimiento crónico, las contracturas musculares, alopecia, cabello y uñas frágiles, voz ronca, bradicardia, edemas por retención de líquidos, piel pálida y fría, intolerancia al frío, sobrepeso, menstruaciones irregulares y abundantes, e hipertensión arterial. Puede ser en caso de no ser tratada, causa de infertilidad.

El medicamento empleado con mayor frecuencia para reponer la carencia hormonal es la levotiroxina.