Concepto de próstata

La palabra próstata procede de igual término latino, a su vez tomado del griego προστάτης que puede leerse prostátēs, integrada por el prefijo de antelación “pro”, “sta” en el sentido de “estar” y el sufijo “tes” que designa al agente, al que hace la acción, pudiendo traducirse como “el que está delante”. El uso del término es una traducción errónea de un escrito de Galeno, ya que en realidad los griegos usaban la palabra “parastates” para designar a esta glándula que se traduce como “lo que está al lado” o “lo que asiste”.

La próstata es una glándula conoidea e impar, que casi todos los mamíferos machos poseen como parte de su aparato reproductor. Está situada frente al recto y debajo de la vejiga. Por encima de ella y a sus lados están las vesículas seminales, responsables de producir el semen. La orina y el semen circulan por un conducto denominado uretra, que es rodeado por la próstata en su primera porción, atravesando la uretra a la próstata. La uretra permite pasar la orina al exterior desde la vejiga y también el semen en la eyaculación.

La inflamación de la próstata se conoce como prostatitis, y ocurre en hombre de menos de 50 años por lo general. A medida que se envejece la próstata, que es el del tamaño de una nuez, se agranda. En los humanos comienzan los síntomas alrededor de los 50 años. Es normal y benigna la hiperplasia prostática, y suele ocasionar deseos frecuentes de orinar. Si el agrandamiento es importante puede traer complicaciones, dañando la vejiga o los riñones. En ocasiones puede diagnosticarse cáncer de próstata cuyo tratamiento depende de caso particular, incluyendo radioterapia, quimioterapia, cirugía o solo un control médico regular para ver la evolución.