Concepto de jalea

En el verbo latino “gelare”, en el sentido de helar, se encuentra el origen remoto de la palabra jalea, de donde pasó al italiano como “gelata”, luego al francés como “gelée”, y finalmente al español, designando a una preparación culinaria gelatinosa y transparente, a base de frutas, que se envasa como conserva.

Las jaleas, se elaboran a partir de frutas varias: membrillo, durazno, manzana, peras, uvas, naranja, limón, damasco, mora, etcétera; se preparan, eligiendo las frutas maduras, lavando y cocinándolas, cortadas en trozos, sin pelar, durante no más de media hora, para ablandarlas y poder extraerles el jugo. En el caso de los cítricos, puede extraerse el jugo directamente, exprimiendo la fruta.

El jugo se cocina, sin que hierva, con bastante azúcar, batiendo la preparación, y, para darle firmeza, suele agregársele, gelatina o pectina. Se retira la espuma, y se almacena en frascos herméticos. Puede usarse el zumo de dos más frutas para hacer una jalea de sabor mixto, y también pueden hacerse jaleas de verduras.

Se usan las jaleas para untar panes y galletas, rellenar pasteles, entre otras aplicaciones. Su sabor dulce, las hace muy apetecibles. Las de verduras, suelen acompañar, platos de comida.

La jalea se diferencia de la mermelada, pues si bien tienen similares ingredientes, la mermelada no se hace con el jugo de frutas sino con su puré, el que se mezcla con el azúcar, por lo cual, tiene mayor consistencia.

La jalea real, es una sustancia, viscosa, amarilla clara, y de sabor ácido, de alto nivel nutricional, que segregan las abejas obreras muy jóvenes, de la especie de abejas melíferas, por una glándula ubicada en su cabeza, la que se combina con jugos estomacales con el fin de alimentar a la reina de la colmena; y a las larvas de las celdas reales; el resto de las larvas las reciben con polen, y solo por tres días.

Se utiliza la jalea real, entre los humanos, como suplemento dietético, pues contiene vitaminas del complejo B, ácido fólico, calcio, potasio y zinc, entre otros nutrientes, aunque no está comprobada su eficacia terapéutica, para aliviar enfermedades tales como la depresión, el Alzheimer o la esclerosis múltiple, como muchos afirman, y puede causar reacciones alérgicas.