Concepto de laceración

Laceración es la acción y a la vez el efecto del verbo lacerar, que procede en su etimología del latín “lacerare”, en el sentido de “quebrar” o “hacer pedazos”.

Ámbitos de aplicación del término laceración

Laceración se utiliza para nombrar a las heridas corporales y también a las espirituales. Es sinónimo de herida.

Laceraciones físicas

Son heridas en la piel, desgarros o aberturas, ocasionadas en la mayor parte de los casos como consecuencia de la acción de elementos que poseen puntas o que corten, como el caso de tijeras, clavos, bordes afilados, cuya profundidad es variable, pudiendo llegar a ser profundas. Si solo afectan la capa superficial de la piel, no son laceraciones, sino raspaduras; y si son alargadas, finas y superficiales, son arañazos.

Las laceraciones, que son muy habituales en la vida cotidiana, pueden ocurrir por caídas, manipulación de objetos, etcétera, siendo muy frecuentes en niños, que son más arriesgados y desconocen el peligro, o son aún poco hábiles en el manejo de ciertos objetos, tienen como riesgos la posibilidad de sangrado excesivo y de infección, por eso hay que tratar de evitar esas consecuencias.

La actitud preventiva también es importante. No dejar cerca de los niños objetos cortantes, y tomar recaudos los adultos al utilizarlos, no estando muy cansados y distraídos, puede reducir el número de laceraciones que diariamente se atienden en los centros de salud.

Si las laceraciones son poco profundas, se deben lavar bien, pero evitando frotar, con agua y jabón, desinfectar y cubrir con gasa y cinta autoadhesiva o colocar algún apósito líquido. En general en pocos días se curará naturalmente; pero si son muy profundas y sangrantes, en general de más de media pulgada de largo, se necesitarán puntos de sutura, que posibilitan que los bordes de la herida se junten, y con ello se detiene el sangrado, se hace más rápida la cicatrización y quedan menos marcas en el futuro. Si el corte ha sido provocado por un objeto sucio u oxidado, es necesario que se realice tratamiento antitetánico, si la persona no estuviera vacunada.

Si hubiera quedado incrustado en la piel algún objeto, y no está sobresaliendo de la piel, no se deberá intentar sacarlo, pues puede empeorar la situación. Se debe recurrir a un centro hospitalario, para que lo hagan con mayor precisión y menor riesgo.

Laceraciones espirituales

Las heridas o laceraciones espirituales son aquellas actitudes y eventos que lastiman nuestra alma, en sentido figurado, ya que nos angustian y apenan, impidiéndonos estar alegres y despreocupados, por ejemplo: “Tus palabras crueles laceraron mi alma, y tardaré bastante en poder volver a sonreír”.