Concepto de pesadilla

La palabra pesadilla se originó a partir del vocablo latino “pensum” en el sentido de hacer sentir el peso u oprimir, más el sufijo “illa” formador de diminutivos. Se les adjudicó este nombre a los ensueños que angustian, pues hasta la Edad Contemporánea se tenía la idea de que eran causado por monstruos que depositaban su peso en el pecho de las personas dormidas.

La pesadilla es un sueño desagradable que genera angustia, temor o ansiedad, dependiendo de su contenido, que nunca es sereno y reconfortante. Las pesadillas pueden consistir en actos delictivos, en el que somos víctimas o victimarios, en estar en lugares que nos provocan pánico, en caernos de un precipicio, en ser diagnosticados con una dolencia grave, en ser devorados o atacados por animales salvajes o monstruos, en fracasar en algún proyecto largamente ansiado, en presenciar o enterarnos de la muerte o el estado de gravedad de un ser querido, etcétera. A veces, como cualquier sueño, las pesadillas son inverosímiles, pero mientras el sujeto las está vivenciando, le resultan totalmente creíbles.

Por extensión, también se llaman pesadillas a aquellos hechos que ocurren en nuestra vida cotidiana, durante el estado de vigilia, que nos producen dolor, temor o angustia. por ejemplo: “Mi vida, desde que perdí mi empleo, se transformó en una pesadilla, ya que no puedo pagar la renta, ni me alcanza para comer”, “Estoy viviendo una pesadilla desde que a mi hijo le diagnosticaron una enfermedad mortal” o “Quisiera que la noticia de la muerte de mi madre fuera una pesadilla, y despertarme comprobando que está junto a mí, pero sé que eso es imposible, y a partir de ahora, la pesadilla será eterna”.

También cuando una persona o animal resultan demasiado molestos, se dice que son una pesadilla, por ejemplo: “Mi suegra es una pesadilla, viene todos los días de visita y se queda hasta después de cenar, sin parar de hablar” o “Tengo un vecino que tiene un perro que es una pesadilla, ladra toda la noche y no nos deja dormir”.

Los malos sueños, llamados pesadillas, pueden obedecer a varias causas, entre las cuales podemos nombrar: estar pasando un período de estrés, estar afiebrado, consumir drogas o cenar en forma copiosa. Tener alguna pesadilla de vez en cuando es absolutamente normal, y sucede en general, en la segunda parte del descanso nocturno. Solo se considera trastorno del sueño, cuando es habitual, y esto impide el descanso reparador, ya que la persona sufre, le cuesta respirar, y se despierta sobresaltada, costando luego volver a conciliar el sueño, en muchas oportunidades, afectándole en su vida.

En el Cine

El Cine ha reflejado las pesadillas que podrían suceder en la vida real, en los siguientes casos:
“Pasajeros de una pesadilla” es una película argentina del año 1984, que dirigió Fernando Ayala. Se basó en el libro autobiográfico “Yo, Pablo Schoklender”, escrito por un parricida.

La Película dramática de coproducción entre Estados Unidos y Canadá, “Su peor pesadilla” del año 2012, fue dirigida por Vin Sarin, y trata de una chica hermosa, pero posesiva, que planea vengarse de su novio, que piensa abandonarla.
La película estadounidense de terror, del año 2015, “Pesadillas” dirigida por Rob Letterman, relata la historia de un adolescente que descubre que su nuevo vecino, un famoso escritor, tiene a sus personajes encerrados en sus libros, siendo uno de ellos titulado “Pesadillas”.