Concepto de elfo

Del germánico “albaz”, que era un sustantivo que se usaba para nombrar a fantasmas de color blanco existentes en su mitología; el inglés tomó el vocablo como “aelf” que luego evolucionó a “elf” y de allí lo tomó el español como “elfo” para referirse a un ser, con figura humanoide, delgado, de orejas puntiagudas, de voz melodiosa, de gran palidez, travieso, ágil, gracioso, alegre, amante de la música y la poesía, silencioso, habilidoso arquero y con dones mágicos, que suele pasar inadvertido, lo que les permite vigilar sin ser vistos, incluso en la noche, pues poseen una potente visión, que vive en comunidades sin muchas reglas.

Si bien se confunden muchas veces con los duendes, los elfos no tienen en general, aspecto enano, sino que son más estilizados y de apariencia frágil, un poco más bajo que los humanos.

Los elfos son seres mitológicos, referidos primero por las creencias nórdicas, y luego por las germánicas, que se relacionan con el culto a la fertilidad, siendo dioses menores de ella. Su aspecto físico y atributos fueron variando con el tiempo, ya que, en sus inicios, entre los nórdicos, los consideraban originarios de sus bosques, y fueron jóvenes hermosos, inmortales o de vida muy larga pues tardan en envejecer, de ambos sexos, moradores de cuevas y bosques, con poderes sobrenaturales, carácter que se adquiría muchas veces, al morir, luego de una vida heroica.

Los elfos viven a veces, en contacto con los humanos, mezclándose entre ellos, lo que permite uniones sexuales entre elfos y humanos, y la generación de descendencia, que serían semielfos.

Los nórdicos distinguían los elfos de la luz, habitantes de Álfheim, mundo regido por Van Frey; y los elfos oscuros, que habitaban en el reino de Svartálfaheim, siendo enanos de piel oscura, que evitaban la luz, siendo buenos y protectores con la gente, mientras los trataran amablemente

Los elfos germánicos, es posible que en sus inicios se parecieran a los nórdicos, pero luego del cristianismo fueron representados como pícaros y maliciosos, que provocaban pesadillas, y enfermedades a personas y ganado.

El escritor John Ronald Reuel Tolkien, (1892-Bournemouth, Dorset; 2 de septiembre de 1973) usó a los elfos como personajes de sus novelas fantasiosas. Sus elfos habitan en el imaginario mundo de Arda. Son inmortales, valientes y sabios, especialmente, los primogénitos hijos de Ilúvatar.