Concepto de osteoporosis

El concepto de osteoporosis es utilizado de forma exclusiva en el ámbito médico para referirse a una enfermedad que se caracteriza porque reduce la cantidad de minerales en el hueso lo que supone que estos tengan menor densidad. Una circunstancia esta que se traduce, por tanto, en que los mencionados huesos sean mucho más frágiles de lo que eran hasta que se produjo esta patología, con grandes riesgos de fractura.

Así, como decíamos, la principal consecuencia que tiene la osteoporosis es la facilidad que desde entonces tendrán los huesos para romperse o sufrir fracturas de diversa gravedad, especialmente la fractura de cadera, aunque puede afectar a cualquier parte del cuerpo. Y eso sin olvidar que, en otras ocasiones, el paciente puede sufrir también anemia e incluso ceguera, en casos graves que configuran el síndrome de osteoporosis-pseudogliomatosa.

Si hay un sector poblacional más propenso a padecer dicha enfermedad que nos ocupa es el que engloba a las mujeres y en concreto a aquellas que llevan más de 90 días sin menstruación o a las llamadas postmenopáusicas pues en ambos casos ven reducido el nivel de estrógenos y tienen una serie de carencias de tipo hormonal. La menopausia precoz también es un factor de riesgo. El 30 % de las personas de sexo femenino se ven afectadas por esta enfermedad que no da síntomas (enfermedad silenciosa). Los hombres la padecen pero en general, más tardíamente y en menor número.

Unas circunstancias corporales éstas que favorecen la aparición de la mencionada osteoporosis pero no son las únicas pues también contribuyen a ello factores genéticos, el bajo índice de masa corporal, la mala absorción de alimentos, el consumo de tabaco o alcohol, la ingesta de corticoides, así como el llevar una vida demasiado sedentaria donde apenas se haga ejercicio físico de algún tipo. El aumento de la esperanza de vida ha hecho que la osteoporosis se haga más visible.

El paso previo antes de la osteoporosis es la osteopenia, que se caracteriza por una pérdida de masa ósea menor al 30%. Si es mayor, ya es osteoporosis.

Las dos claves para mantener fuertes y en buen estado de salud los huesos son el disfrutar de una dieta alimenticia donde estén muy presentes productos ricos en calcio, suplementar con vitamina D, y el realizar con cierta frecuencia una actividad física y más concretamente una de tipo aeróbico. Una vez instalada, es crónica y progresiva sin el adecuado tratamiento. Se diagnostica a través de una densitometría ósea, totalmente incruenta.

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