Concepto de óxido

La palabra óxido se originó en el término griego ὀξύς, que se traduce como "ácido". Se trata de un compuesto químico, integrado por al menos un átomo de oxígeno, en estado de oxidación -2, más un átomo de otro elemento, producido por una reacción química, llamada oxidación.

Como en la naturaleza casi todos los elementos tienen la capacidad de formar con el oxígeno, combinaciones estables, y algunos de ellos en varios estados de oxidación, encontramos muchos óxidos en la naturaleza, de distintas clases, que pueden estar en estado líquido, sólido o gaseoso.

Los óxidos se diferencian de los ácidos porque en ciertas condiciones no modifican la tintura de tornasol. Otras veces devuelven el color azul a la previamente enrojecida.

Es muy común que en lo cotidiano observemos a los metales, cubiertos por una capa de color rojizo, cuando han estado expuestos a la humedad, y decimos que ese metal está oxidado. La sustancia que vemos oxidada ha perdido electrones, y otra, el oxidante, los ha ganado (el oxígeno).

Para expresar un óxido, debemos colocar el símbolo del elemento, y después el símbolo del oxígeno; agregando, como subíndice, al símbolo del oxígeno, la valencia del elemento, que en general es un metal. Al leerlos o nombrarlos se dice la palabra óxido y se le añade el metal o no metal, precedido de la preposición de, por ejemplo óxido de hierro, óxido de calcio u óxido de aluminio.

Entre las clasificaciones más comunes de los óxidos, podemos, por el número de sus átomos de oxígeno, llamarlos monóxidos si tienen uno solo, como el monóxido de carbono; dióxido, si tienen dos, como el dióxido de titanio; trióxidos, si tienen tres, como el trióxido de dialuminio; tetraóxido en caso de poseer cuatro, como el tetraóxido de osmio, etcétera.

Si los óxidos están formados por oxígeno y otro elemento, se los llama óxidos binarios, por ejemplo, el óxido de aluminio; y si al oxigeno se le agregan dos elementos diferentes, se los denomina óxidos mixtos, con propiedades eléctricas y magnéticas.

Los integrados por oxígeno más un metal, son los óxidos básicos; y los que están conformados por oxígeno y un no metal, tradicionalmente conocidos como anhídridos, son los óxidos ácidos, puesto que reaccionan con el agua. Un ejemplo es el óxido de azufre.

Para obtener un óxido de modo industrial, puede recurrirse a descomponer al rojo, sales metálicas oxigenadas; o puede hacerse exponiendo los elementos al oxígeno contenido en el aire, o precipitando una disolución de sales metálicas o sometiendo el hidróxido obtenido, a la deshidratación por calor.