Concepto de plexo

La palabra plexo, procede etimológicamente del latín “plexus” usado en referencia a todo aquello que se encuentre entrelazado. Su uso es casi exclusivo de la anatomía, y con este término se designa a la red que conforman, al entrelazarse, varios filamentos nerviosos o vasculares.

En el cuerpo humano podemos hallar varios plexos, entre ellos:

1. El plexo celiaco, o también conocido como plexo solar, ubicado detrás del estómago, a nivel de la séptima vértebra dorsal. Se trata de una red de ganglios nerviosos, densa e interconectada, que se halla rodeando la arteria aorta ventral.

Dentro del plexo solar se incluyen otros plexos menores, como su principal rama, que es el plexo hepático, que, situado dentro del hígado, acompaña a la vena porta y a la arteria hepática. Se ocupa de inervar a los órganos de la zona del abdomen. Otros plexos que la componen, son el esplénico, el gástrico, el pancreático y el suprarrenal.

2. El plexo lumbar, en la región lumbar, tiene forma triangular, y lo integran las ramas anteriores de los primeros cuatro pares lumbares y se anastomosa con el gran simpático. Origina el nervio obturador y el nervio femoral.

3. El plexo cervical, formado por los primeros cuatro nervios cervicales (ramas anteriores) se ocupa de controlar las funciones motoras del cuello.

4. En la base del cuello y en la fosa axilar, encontramos el plexo braquial, que tiene por misión la inervación del miembro torácico, tanto muscular como cutánea. El plexo braquial está formado por las raíces anteriores de los nervios espinales. Pasa sobre la primera costilla y debajo de la clavícula para ingresar en la axila. De él salen, el nervio axilar, el radial, el cubital, el mediano y el musculocutáneo.

5. El plexo sacro origina el nervio ciático, el tibial, los de los glúteos y el peronela común.