Concepto de postrimería

Postrimería es una palabra que se formó a partir del latín “postremus”, que alude a lo que está en último lugar o término. El sufijo “ia” indica que se trata de una cualidad.

Se habla de postrimerías en sentido temporal para aludir al final de una etapa o ciclo histórico o vital, por ejemplo: “En las postrimerías de la Edad Media comenzó a intensificarse la migración hacia las ciudades y se produjo el incremento de la actividad comercial”, “En las postrimerías de la Modernidad, el poder eclesiástico se había debilitado”, “En las postrimerías de su mandato, el Presidente, fue obligado a renunciar por las protestas de la multitud contra sus medidas arbitrarias de gobierno”, “Mi hija está en las postrimerías de su embarazo y se siente pesada y cansada” o “El anciano está en las postrimerías de su existencia, con una salud muy debilitada”.

En el catolicismo, se denominan postrimerías las etapas que debe pasar el ser humano cuando termina su vida terrenal. La primera de ellas es la muerte, donde el cuerpo perece, como consecuencia del pecado original y termina la vida terrena. La segunda, es el juicio, al que llega el alma imperecedera para ser juzgada por Dios en forma particular, para determinar si le corresponde ir al infierno, al paraíso o ser purgada primero, antes de glorificarse. El Juicio Final conjunto para todas las almas, será en el fin de los tiempos. Si el alma va al infierno, será una tercera etapa, de abismo, llamas y tinieblas eternas, sin la presencia de Dios. La cuarta etapa es el paraíso o la gloria, donde descansarán las almas puras o purificadas, junto a Dios.

En Pintura, se conocen con el nombre de “Los jeroglíficos de las postrimerías” a dos obras de Juan de Valdés Leal, pintor sevillano que vivió entre los años 1622 y 1690. Fueron pintados en el año 1672 sobre el tema de la vanidad humana y el paso de la vida a la muerte, y de allí, al paraíso o al infierno.