Concepto de alborada

La palabra alborada, procede de albor, que alude a la luz del alba, del latín “albus” referida al amanecer o aurora, momento en que se da inicio al día, con la iluminación del firmamento por parte del Sol. Ejemplos: “Me gusta observar las alboradas en la playa”, “En esta nueva alborada me desperté afiebrado, y no podré concurrir a mi trabajo”, “Tomo mi desayuno en la alborada, para tener tiempo de hacerlo tranquilo y relajado, antes de comenzar la jornada” o “El tren parte en la alborada, así que me acostaré temprano, para tener suficientes horas de sueño”.

En Música, una alborada, es una poesía o canción matutina, especialmente la recitada o entonada por trovadores medievales, como homenaje a alguien al despuntar el día, a diferencia de las serenatas que se cantan al anochecer. Son también comunes las alboradas como temática de la música clásica de las postrimerías del siglo XIX y principios del siguiente, como la “Alborada del gracioso” del compositor francés, Maurice Ravel, que es una de las cinco piezas para piano, que integran la suite “Miroirs” (se traduce como “Espejos”) que fue compuesta entre 1904 y 1905. “La alborada del gracioso” fue orquestada en el año 1918. El gracioso, es el bufón de un noble español, que tiene la misión de despertar a los amantes, anunciando que el amanecer o alborada está cercano. Se estrenó en París, el 17 de mayo de 1919, con la Orquesta de Conciertos Pasdeloup, bajo la dirección de Rhené-Baton. La pieza, de difícil ejecución, está dedicada a su amigo, Michel-Dimitri Calvocoressi. Se integra con danzas populares de España, y melodías con reminiscencias de guitarras.

En 1984, en Perú, se creó un grupo musical llamado “Alborada”, de música andina, siendo sus canciones, en general, entonadas en quechua.

“La Alborada”, fue el nombre de un periódico chileno, de temática obrera, de tirada quincenal y redactado por una mujer, que se difundió entre los años 195 y 1907, por las ciudades de Santiago y Valparaíso.

“Alborada” es el título de una telenovela mexicana, de creación de María Zarattini, distribuida por Televisa Internacional, en noventa capítulos, que se emitieron entre el 24 de octubre de 2005 y el 24 de febrero de 2006. Está ambientada en la época colonial; y trata de una muchacha, Hipólita, engendrada por una madre soltera, que por ello fue obligada a abandonar a su hija, la que vive con su abuela en un pueblo llamada Santa Rita en Panamá. La chica es víctima de un matrimonio arreglado, y debe soportar los maltratos de su suegra, tras la muerte de su abuela, siendo el reclamo de la mujer, el que quede embarazada, pero su esposo es impotente.