Concepto de raudo

La palabra raudo, es un adjetivo, que procede del latín “rapidus”, que designa a lo que es veloz, rápido, impetuoso y ligero.

Ejemplos de uso: “El raudo vuelo del pájaro lo alejaba cada vez más de su nido”, “El raudo paso de los días me acerca cada vez más al viaje de mis sueños”, “El raudo corredor aventajó al resto de los competidores”, “En un raudo accionar, la policía desbarató el accionar de los delincuentes”, “El raudo devenir de los acontecimientos precipitó el terrible desenlace”, “En su rauda huida, el delincuente, dejó toda la vivienda destrozada” o “Con raudo galope, el caballo escapó rumbo a la montaña”.

En las acciones humanas, muchas veces el accionar raudo, puede significar evitar un grave peligro o salvar a alguien de la muerte, como cuando alguien se arroja a las aguas del río o del mar, para salvar a otro que se está ahogando, y en esos casos, los segundos cuentan; pero no siempre hacer las cosas raudamente, es sinónimo de eficacia, pues a veces conviene tomarse el tiempo necesario para realizarlas de modo racional, minimizando riesgos, aunque esto demande mayor inversión de tiempo. Por ejemplo, conducir un vehículo de modo raudo, puede hacer ahorrar algunos minutos, pero puede tener un costo alto, si, por ello, se produce un siniestro vial; o caminar raudamente por un lugar puede significar que no apreciemos el paisaje o tomar una decisión raudamente, puede significar equivocarnos si no evaluamos suficientemente, los pro y contra de la misma.

Con respecto a los fenómenos naturales, ellos escapan a nuestra voluntad, y, por lo general, que sean raudos, puede implicar que también sean destructivos, como un raudo viento que puede ser huracanado.

Colocar en una misma frase los calificativos, raudo, rápido y veloz, puede implicar una tautología, una reiteración innecesaria, salvo que se la emplee para enfatizar.

En el campo musical y en la República Bolivariana de Venezuela, en la ciudad de Carora, hay un himno, escrito por Hedilio Lozada, con música de Pedro Franco, titulado “Raudo Vuelo”, donde se compara el raudo vuelo de las garzas sobre el mar con el paso del amor sobre su dolor.