Concepto de somnífero

La palabra somnífero, se derivó del término latino “somnifer” que a su vez procede de “somnus” que significa “sueño” más el verbo “ferre” que puede traducirse como llevar.

En Farmacología un somnífero es un medicamento que produce el efecto de inducir el sueño. Se trata de sustancias psicotrópicas pues actúan sobre el sistema nervioso central. También se los conoce como hipnóticos.

Hay somníferos orales, como las benzodiacepinas, que los médicos prescriben para casos graves de insomnio y otros que son administrados por vía intravenosa o por inhalación, usados como anestésicos para ciertas intervenciones cruentas y así evitar el dolor.

Ejemplos: “Me recetaron somníferos para poder dormir pues estoy muy alterada y me paso las noches en vela, el médico me dijo que debo relajarme y tomarlos solo por un tiempo pues pueden crearme dependencia” o “Me operaron pero no sentí nada gracias al somnífero que me administraron, desperté un poco mareado pero el peligro ya había pasado”.

Un potente somnífero usado en la antigüedad es la planta de alcanfor, la que se usa actualmente en algunas tribus. El cloroformo también posee propiedades de inducir el sueño, utilizado desde el siglo XIX, pero es tóxico.

Para inducir el sueño existen algunos somníferos naturales que a muchas personas les funcionan cuando no es grave el problema, como leer un libro antes de dormir, un té de tilo, valeriana, manzanilla o pasiflora o evitar las siestas, levantarse temprano y tener una vida activa pero a la vez serena.

Se dice de ciertas situaciones que tienen efecto somnífero en sentido figurado cuando nos aburren tanto que nos dan deseos de dormir: “La clase de este profesor tiene en mí un innegable poder somnífero, me despierto cuando termina su tediosa explicación” o “Esta fiesta es tan aburrida que la gente parece estar bajo los efectos de un somnífero”.