Concepto de sopor

Sopor es una palabra de origen latino. Deriva de “soporis” en el sentido de sueño o embotamiento mental. Como término derivado, un soporífero es una sustancia que induce el sueño o al sopor. La anestesia, es uno de estos productos que se usan con fines médicos. Otros métodos capaces de causar sopor sin emplear sustancias, son la acupuntura o la hipnosis.

La deshidratación, el ayuno, la falta de sueño, la actividad estresante o tediosa, y ciertas medicinas pueden tener la consecuencia de provocar sopor.

El estado de sopor es el que antecede a la pérdida de conciencia, donde se pierde el estado de vigilia. El sopor se manifiesta con pesadez, letargo, cansancio, bostezos, confusión mental, movimientos torpes y hasta pérdida del equilibrio. Si bien acontece antes de quedarse dormido, también ocurre cuando recién nos despertamos.

Ejemplos: “La charla era tan aburrida que me invadió un sopor terrible, me pesaban los ojos, bostecé y estuve a punto de quedarme dormido”, “El calor me dio un gran sopor, y perdí mis fuerzas, sin poder casi pensar ni controlar mi cuerpo”, “manejar cansado es peligroso, el sopor puede afectar tus reflejos y ser víctima de un accidente o causarlo”, “Me levanté a la mañana, muy cansado. Tenía tanto sopor que debí lavarme varias veces la cara para despabilarme”.

El sopor tiene diferentes niveles que van, de lo leve, a lo profundo, siendo en este último caso, muy escasa la reacción del individuo ante los estímulos.

Existen personas que tienen esta sensación durante todo el día y toda la noche, apareciendo sin causa aparente y en momentos inapropiados, siendo un trastorno crónico y muy molesto, conocido como narcolepsia, ya que la persona puede sentir sopor al punto de quedarse dormida en las situaciones más insólitas o peligrosas: una reunión de trabajo, una fiesta, conduciendo un vehículo, etcétera.