Concepto de apnea

La palabra apnea procede del griego ἄπνοια “apnoia”, término integrado por el prefijo de negación o exclusión “a”, el verbo “pnein” que significa “respirar” y el sufijo de cualidad “ia”.

Es un vocablo usado en medicina para designar la interrupción de la respiración por un lapso de tiempo, que como mínimo es de 20 segundos, que puede suceder unas 30 veces en una hora, siendo un trastorno frecuentemente crónico. Puede no interrumpirse la respiración, sino hacerse muy superficial. Cuando dormimos, por diversas causas puede darse la relajación de los músculos que controlan la respiración, y como esta función es indispensable, despertamos, para poder respirar; lo que hace que el sueño resulte poco reparador, costando durante el día mantenerse alerta, y puede ocasionar problemas cardiacos, hipertensión, jaquecas o ACV.

Si los músculos respiratorios dejan de recibir estímulos por parte del sistema nervioso, se trata de una apnea de tipo central, sin movimientos toracoabdominales. Cuando hay este tipo de movimientos, y la apnea se produce generalmente a nivel faríngeo, por disminución de la función del músculo estriado durante el sueño, es de tipo obstructiva, caracterizada por el bloqueo o estrechez de las vías respiratorias y muchas veces se acompaña con ronquidos, cuando el aire logra pasar dificultosamente por donde está obstruido. La mitad de las apneas son mixtas. Comienzan como centrales y terminan como obstructivas.

En los lactantes es frecuente cuando han nacido prematuros que la apnea se produzca por inmadurez extrema, aunque puede también suceder por acumulación de secreciones, por insuficiencias respiratorias, por infecciones y por aberraciones metabólicas, como ocurre en la hipoglucemia.

En los niños suele verse apnea cuando sufren de inflamación de amígdalas o adenoides.

En el tratamiento se incluye el cuidado del peso corporal para mantenerlo saludable, dormir boca abajo o de lado, evitando la posición boca arriba, respirar por la nariz, evitar los medicamentos con efectos somnífero y el alcohol, y si es más grave puede indicarse la colocación de una mascarilla que aporta aire. Si tampoco esto resulta, la opción es la cirugía.

La apnea es también un deporte subacuático, conocido como buceo libre, que se incluye entre los deportes considerados extremos, que consiste en recorrer grandes distancias conteniendo la respiración voluntariamente y sin ningún aporte de oxígeno adicional, nadando bajo el agua.