Concepto de estertor

la palabra estertor es un neologismo que se formó a partir del término latino “stertere” que puede traducirse como “roncar”.

Se aplica a las respiraciones fatigosas y agónicas, que se acompañan de una especie de silbido, que en general se registran en pacientes que transitan su última enfermedad, previa al deceso, o en estados comatosos; aunque también puede ocurrir como síntomas de enfermedades tales como la apnea del sueño, la apoplejía, el asma o la neumonía.
Estos ruidos, burbujeantes y chasqueantes, que denotan una anormalidad (pues algunos ruidos son normales) pueden ser percibidos notoriamente o con el uso de un estetoscopio.

Ocurren por el paso del aire por los alveolos pulmonares, lugar donde ocurre el intercambio gaseoso entre el aire que ha sido inspirado y la sangre. Si en el alvéolo hay presencia de líquido, ya sea sangre o pus, se denomina estertor húmedo, que se caracteriza por registrar sonidos intermitentes, o sea, no continuos; apareciendo en especial cuando se inspira y pudiendo desaparecer al toser o con la respiración profunda. Los estertores húmedos pueden ser síntomas de neumonía o insuficiencia cardiaca; mientras que el estertor seco se produce por secreciones densas o vibraciones membranosas, que producen ruidos graves y adventicios, como sucede por ejemplo, en el asma.

Como los estertores, muchas veces indican que alguien se está muriendo, y como no puede toser, se le acumula saliva y mucosidad en la garganta; se aplica como recurso literario de personificación, a ciertos hechos o instituciones, que están en decadencia, próximos a extinguirse: “El estertor del foco revolucionario se produjo cuando las fuerzas armadas reprimieron a los sublevados” o “El estertor de la cultura aborigen ocurrió con la llegada a América de los europeos”.