Concepto de tangible

Tangible es un adjetivo que califica a aquello que se puede tocar. Procede en su etimología del latín “tangibilis”, vocablo integrado por el verbo “tangere” que se traduce como tocar, más el sufijo de posibilidad “ibilis”.
Lo tangible lo podemos captar por los sentidos, posee materia, es algo corpóreo y ocupa un lugar dentro del espacio. Por ejemplo: “En una familia hay cosas tangibles, como personas, la casa donde viven, los muebles que usan, la comida que comen, las mascotas que cuidan, y la ropa que visten; pero también hay cosas intangibles como el amor que los une”.

Como vemos, las ideas, los sentimientos y las creencias no son tangibles. Sí lo son, los bienes materiales, y aún otras cosas sin valor económico pero que pueden tocarse, como la arena o las piedras.

Lo tangible se nos muestra como indubitable. Sin embargo, la verdad de las cosas tangibles fue puesta en duda por filósofos de la talla de Platón, que decía que lo que percibimos a través de los sentidos, es solo una copia defectuosa del mundo de las ideas, donde se aloja la verdad y la esencia misma de esas cosas. Por ende, para él, la idea, que es intangible era lo perfecto, lo eterno y universal; mientras que lo tangible es engañoso. Por lo tanto, para conocer realmente, debemos remontarnos a la idea, mediante la razón, y no conformarnos con lo que percibimos por los sentidos. Esta es la teoría filosófica racionalista, que opina que los sentidos pueden engañarnos.

En Economía, se denominan bienes tangibles, a aquellos que integran el patrimonio por tener un valor económico y estar en el comercio, y poseen una existencia física: locales, automóviles, maquinarias, mercadería, joyas, dinero, etcétera. Los bienes intangibles también tienen valor en el mercado, pero no se perciben a simple vista. Son, por ejemplo, las marcas y patentes, los derechos de autor o los derechos crediticios.

Los bienes tangibles fueron los primeros en ser reconocidos por las leyes como objetos del derecho de dominio. Los antiguos romanos, por ejemplo, solo reconocían la propiedad sobre objetos materiales o tangibles.
En otro sentido puede emplearse el calificativo de tangible para aquello que se percibe con claridad, lo que está exento de dudas, que aparece como evidente. Ejemplo: “Mi proyecto es una realidad tangible, está apoyado en bases sólidas y estudios de mercado profundos, así que seguro será un éxito”. En este caso lo contrario es lo inconsistente, lo dudoso o lo que aparece como mera ilusión.