Concepto de titubeo

Titubeo es la acción y el efecto del verbo titubear, del latín “titubeare”, aplicado al lenguaje vacilante y dubitativo, que no muestra seguridad y firmeza, por ejemplo: “Hablaba con titubeos, con lo cual nadie creyó sus dichos”, “Mi amigo es muy inseguro, por eso le va mal en los exámenes orales, pues se expresa titubeando, y pareciera que no está seguro de lo que dice” o “Le declaré mi amor y ella se rio, pues mi voz sonaba titubeante, presa de los nervios”.

Las personas que sufren disfemia, más comúnmente conocido como tartamudeo, titubean al hablar, además de repetir o prolongar sonidos, o quedarse mudos al empezar a exponer, o en la mitad de la conversación, como una especie de bloqueo, pues su lenguaje oral no es expresado con fluidez.

Los problemas de expresión oral, como los titubeos, que nacen de problemas de personalidad, como timidez e inseguridad, pueden corregirse con terapias adecuadas, siendo más fáciles y rápidos de resolver si la detección es temprana y se actúa en consecuencia, con la ayuda de profesionales idóneos.

La expresión “decir o hacer las cosas sin titubeos” es hacerlo con franqueza, sin ocultar nada, de modo decidido, por más que la verdad o las consecuencias sean duras y crueles: “Me contó sin titubeos sobre su pasado oscuro y delictivo”, “No titubeó en decirme que ya no quería más ser mi esposo, y se marchó en seguida, dejándome muda del estupor” o “Firmó la rendición incondicional sin titubeos, ya que proseguir la guerra traería mayores y más graves perjuicios”.

También puede referirse a las actitudes en general: “Estaba cansado, tenso, abatido y afiebrado, por eso su andar era titubeante y parecía a punto de caer” o “Tu conducta es muy titubeante, hoy haces una cosa, y mañana otra”.