Concepto de autóctono

La palabra autóctono procede en su etimología del griego αὐτόχθων (lease autójthon), vocablo compuesto por αὐτός o “autos” en el sentido de “igual” o “mismo”, y por χθών o “jthón”, que se traduce como "tierra", pasó al latín como “autochthones” y al francés como “autochthone”, para arribar finalmente al español.

Lo autóctono es lo propio u originario de un lugar, pudiéndose tratar de una población, de la que son autóctonos sus habitantes originarios; o también puede aplicarse al lugar de nacimiento de cualquier individuo, por ejemplo: “La población autóctona de América vivía con distintos niveles de civilización, siendo los más avanzados los aztecas, los mayas y los incas” o “Yo soy autóctono de Francia, pero me mudé a España de muy pequeño, así que tengo mi corazón dividido entre dos patrias”.

La cultura autóctona es la que engloba la religión, la lengua y las tradiciones que los pueblos han tenido en sus orígenes. Algunas de ellas perviven, y otras han ido evolucionando o se han perdido. Con respecto a la lengua, también se la conoce como lengua nativa, indígena o aborigen. Son ejemplos de estas lenguas, el aimara, hablado en Perú, el quechua en la región andina de América del sur, y el guaraní en Paraguay.

En Botánica y en Zoología, se habla de especies autóctonas cuando son originarias del ecosistema en el que se hallan, y han evolucionado para adaptarse a él. Son lo opuesto a las especies exóticas, donde no fue por obra natural que están allí, sino por la acción humana. Por ejemplo, la hormiga, autóctona de Argentina, Uruguay, sur brasileño y Paraguay, es autóctona de esos lugares, pero introducida en otras partes del mundo, en forma accidental. Son árboles autóctonos de España, la encina, la haya, el castaño, y el eucalipto, entre otros; y de Argentina, el ombú, el cedro misionero y el palo borracho, entre otros. Son animales autóctonos de áfrica, el león, la jirafa y el rinoceronte.

En Geología, se aplica a los yacimientos, rocas o fósiles que están en su sitio originario. Por ejemplo, las rocas calizas autóctonas se han formado por procesos químicos o bioquímicos en ambiente continentales o marítimos que han producido componentes carbonáticos.