Concepto de asonada

La palabra asonada se refiere al efecto del verbo asonar, procedente, etimológicamente, del latín “assonare”, vocablo integrado por la preposición “ad” = hacia, y por el verbo “sonō” = sonar. Asonar, se utiliza, en poesía, para referirse a la acción de hacer concordar, dos o más sonidos, o al hecho de dotar a un texto de música.

Pero asonada, tiene una significación diferente. En este caso, el sonido, es el que produce un grupo de personas, al manifestarse de modo violento y provocar destrozos o disturbios, alterando la paz social, con el objetivo de conseguir un determinado propósito, que, en general es político. Pueden ser considerados sinónimos de asonada, tumulto, motín, disturbio, y pueden desembocar en revueltas o alzamientos populares.

Las asonadas han jugado un papel crucial en la historia de la humanidad, siendo a menudo el catalizador de cambios significativos en la sociedad y la política. A lo largo de los siglos, las asonadas han sido una forma común de protesta y resistencia contra el gobierno o el estado. Aunque a menudo son violentas y destructivas, también pueden ser vistas como una forma de expresión política y social, un grito de descontento de las masas.

Las fuerzas del orden, deben actuar para controlar estas acciones dañinas, pues, si bien el derecho a manifestarse es legítimo, no lo es, el de ocasionar desmanes. En algunos países, la asonada es un delito que se encuentra contemplado como figura delictiva por sus normas penales. Por ejemplo, en Colombia, está contemplado entre los delitos contra la seguridad del Estado, en el artículo 469, castigándose con prisión de entre 16 y 36 meses a los que manifiesten sus exigencias de acciones u omisiones, a las autoridades, de manera tumultuaria y violenta. En Uruguay, la asonada está normada en el artículo 145 de su Código Penal, teniendo una pena que oscila entre los 3 y los 9 meses de prisión. Para que se considere asonada, deben participar, en el alboroto popular, por lo menos cuatro personas. Los fines pueden ser ilícitos (que no estén comprendidos en otros delitos) o que perturben reuniones públicas, o celebraciones civiles o religiosas, o que sea para exigir algo, justo o injusto a los particulares.

Se ha discutido la constitucionalidad de estas normas. La Suprema Corte de Justicia uruguaya, la declaró inconstitucional en 2015, pero, en 2016, dijo que era constitucional. Este debate refleja la tensión existente entre la necesidad de mantener el orden público y proteger los derechos de los ciudadanos a expresar su descontento.

Históricamente, el 1 de enero de 1809, se produjo un hecho, conocido como la Asonada de Álzaga, pues la manifestación fue encabezada por el alcalde porteño, Martín de Álzaga, con el objetivo de destituir al virrey del Río de la Plata, Santiago de Liniers, a quien los miembros del Cabildo no cesaban de provocar, tratando de imponer como nuevos miembros del Cabildo, a abiertos enemigos del virrey. Sin embargo, Liniers, se mantuvo conciliador y acató las peticiones; pero los cabildantes estaban decididos a destituirlo, para obtener la formación de una Junta gubernamental. Liniers aceptó su derrota; pero, apoyado por el comandante del Cuerpo de Patricios, Cornelio Saavedra, quien lo hizo aclamar por el pueblo, logró que la asonada fracase. Este evento es un claro ejemplo de cómo las asonadas pueden influir en la política y el curso de la historia.

Citar este artículo

Fingermann, H. (21 de enero de 2022). Concepto de asonada. Deconceptos.com. Actualizado el 29 de abril de 2024. https://deconceptos.com/ciencias-sociales/asonada

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