Concepto de babieca

Babieca, es la denominación coloquial que se les da a aquellos que actúan de modo necio, infantil, inmaduro o bobo, en este último caso, con el mismo origen etimológico que babieca. Se usa tanto para femenino como masculino, acompañado del artículo correspondiente. Se deriva el término, del balbuceo de los bebés, que hablan de modo vacilante y entrecortado, y también se aplica a aquellos que padecen un retraso cognitivo, que titubean al hablar. Por eso, los adultos babiecas son los que se comportan como bebés o como personas con discapacidad para entender, aún si son plenamente capaces, teniendo en la mayoría de los casos connotación peyorativa, aunque puede emplearse a modo de broma. También se habla de “estar en babia” cuando alguien está distraído o alejado de la realidad que lo circunda, y, además, se les dice babiecas, a aquellos que se dejan manipular, por terceros, no teniendo decisiones propias.

El poeta medieval, Gonzalo de Berceo (1198-1264) empleó el vocablo babieca, en su poema “Vida de San Millán de la Cogolla” de 1230.

Ejemplos de uso: “Te estás comportando como un babieca, al escaparte del colegio en horas de clase, estás comprometiendo tu futuro”, “Estaba jugando un partido de fútbol y el muy babieca, se llevó por delante a un compañero de su equipo”, “Mi pequeño babieca, de nombre Bochita, es el perro más encantador, pero un poco torpe, que pudiera haberme tocado en suerte”, o “El babieca del empleado que me atendió en el comercio, me dio una mercadería equivocada”.

Babieca, es el nombre del caballo del Cid Campeador, Rodrigo Díaz de Vivar, en el Cantar de mio Cid, de autor anónimo, de inicios del siglo XIII. No hay certeza de la elección de Babieca, como nombre del legendario caballo. El filólogo español, Martín de Riquer (1914-2013) nos dice, y su argumento es el más aceptado, que se eligió por analogía con el nombre del caballo del príncipe alemán Guillermo de Orange (1533-1584) que se llamaba “Bauçan”, con el mismo significado, en el castellano del medioevo, de “babieca”, que es “tonto”.

En el poema latino del Cid, “Carmen Campidoctoris” no se le pone nombre a este caballo, diciéndose que es un trofeo de guerra, muy veloz, que fue adquirido por mil dinares y es de origen norteafricano.

Buscar otro concepto