Concepto de buenas costumbres

Las costumbres son conductas repetidas que se transforman en hábitos y entonces se ejecutan de modo irreflexivo como si fueran parte de nuestras vidas. Algunas de ellas son saludables como por ejemplo la de saludar y ser amables, asearnos, limpiar nuestras viviendas, etcétera; otras son neutras sin calificación valorativa como el caso de tomar mate o juntarse con amigos para ver un partido de fútbol; y otras son malas, cuando ocasionan algún daño para quien la practica o para los demás, por ejemplo la mala costumbre de arrojar papeles en la vía pública, beber alcohol, fumar o la de decir groserías.

Si bien hay costumbres como las mencionadas en el párrafo anterior que son decididamente buenas, neutras o malas, tomando como parámetro si aportan algún beneficio, ninguno o provocan perjuicios; en otros casos cada sociedad valora ciertas costumbres como buenas o malas de modo subjetivo y como creación cultural, muchas veces influida por las tradiciones religiosas como la costumbre de los países musulmanes de que las mujeres usen ciertas prendas típicas en su vestimenta como por ejemplo el hiyab. Estas buenas costumbres que impone la sociedad lo hace para brindar una identidad nacional común de acuerdo a una escala de valores tradicionalmente arraigada.

Las buenas costumbres en general coinciden con las normas morales, ya que “mores” significa justamente costumbre. Integran el orden público ya que contribuyen a la armonía social.

El ordenamiento jurídico recoge el concepto de buenas costumbres por ejemplo cuando expresa que los contratos no pueden tener un objeto ilícito ni que esté en contra de las buenas costumbres. La apreciación de si se trata o no de buenas costumbres queda a criterio del juez o tribunal que decide la causa.