Concepto de saludo

Saludo es la acción y el resultado del verbo regular de primera conjugación, saludar, que, en su etimología nos remonta hasta el latín “salutare”, a su vez, derivado de “salus” = “salud”, por lo cual el saludo tiene la función de desearle salud a otra persona.

Si bien el saludo es una convención social usada por los humanos, también los animales se saludan, como medio de comunicación. Es habitual observar cómo algunas especies se huelen, se lamen, se olfatean, etcétera, cuando se encuentran, por ejemplo: “Mi perro saluda al cachorro de mi vecino, cada vez que lo ve, moviéndole la cola” o “Mis gatitos se saludan, lamiéndose las caritas”.

Entre los humanos, supone, no solo la manifestación de un impulso natural, sino que es un gesto de cortesía, utilizado para mostrar cariño, respeto y consideración hacia ciertos símbolos, como, por ejemplo, cuando se saluda a la bandera, o hacia otras personas, cuando se produce un encuentro, se les envía un correo, o se los recuerda, mandándole los saludos a través de terceros; o también para despedirse. Ejemplos: “A la mañana, antes de entrar a las aulas, los alumnos saludan a la bandera con una canción”, “Cuando llegas a un sitio, saluda a los presentes”, “Saluda a tus tíos, que ya regresamos a casa y no los verás hasta mañana” o “Envía saludos a tu madre de mi parte, dile que siempre la recuerdo con cariño”.

Se puede saludar con palabras: Buenos días, buenas tardes o buenas noches (de acuerdo al horario del saludo) pudiéndose usar estas expresiones para el acto del encuentro o la despedida; o más informalmente: Hola, ¿Cómo están? al ingresar a un lugar o encontrarse con alguien, Y adiós (con connotación religiosa) chau, hasta luego o hasta pronto, al despedirse. Puede saludarse con gestos, como besos (la cantidad depende de cada lugar, por ejemplo, en Argentina se da un solo beso en la mejilla y en España dos) con abrazos, con una inclinación de cabeza o dando la mano, incluyendo o no, palabras. También se estila saludar con un “buenas noches” antes de retirarse a descansar hasta el día siguiente. Los usos y costumbres de cada cultura y de cada profesión o ámbito, puede establecer ciertas reglas para saludar.

Como se trata de una regla de usos y costumbres, no tiene castigo legal y efectivo el hecho de no saludar, pero genera una actitud de rechazo por parte de quien o quienes no fueron saludados, por ejemplo: “Juan es muy maleducado, jamás saluda cuando nos ve, por eso tampoco lo incluimos entre nuestros amigos”. Esto tiene como excepción, ciertos ámbitos donde saludar es obligatorio, como, por ejemplo, en la milicia, donde puede tener sanciones reglamentarias.