Concepto de burka

La palabra burka se originó en el término árabe بُرْقُع (léase burqu`) siendo una prenda, que cubre el rostro, con una malla en la parte de los ojos, que permite ver, pero con suma dificultad; y el cuerpo, hasta los pies, impuesta tradicionalmente a las mujeres afganas, cuando salen de su casa, y legalmente obligatorio según el régimen talibán, integrado en su mayoría por personas pertenecientes a la etnia pastún, de ideología ortodoxa y extremista, que gobernó el país entre los años 1996 y 2001.

Sin embargo, el burka en Afganistán ya había comenzado a usarse masivamente desde principios del siglo XX, cuando el emir Habibullah Khan, obligó a ser incorporado a su atuendo, a unas doscientas mujeres que conformaban su harén, para protegerlas de las miradas masculinas. Eran prendas de finas telas, decoradas con joyas, y esto fue copiado por la alta sociedad, para resguardar a sus mujeres de miradas libidinosas, extendiéndose progresivamente al resto de la población.

Otro tipo de vestimenta similar es el niqab, que es un velo que se ata a la cabeza, que cubre la cara dejando los ojos al descubierto.

Otra prenda usada por las mujeres musulmanas es el chador, túnica larga que no cubre el rostro, pero sí el cuerpo, y es más utilizada en Irán.

La hijab cubre solo el cabello, y la dupatta, además, parte de los hombros.

El uso de esta ropa se basa en una interpretación del Corán, que no dice expresamente que deban usarse dichos atuendos, sino que recomienda que el cuerpo se muestre cubierto y con prendas humildes, tanto en el caso de los hombres como de las mujeres. El código de vestimenta para las mujeres islámicas es el hiyab, que ordena cubrirse; aunque esta práctica reconoce raíces preislámicas, pero en esos tiempos, se lo usaba para protegerse ambos sexos, de los fuertes vientos de arena del desierto, y las mujeres, de potenciales raptores, que no distinguían tras los velos la edad de las mismas, y ellos solo pretendían a las jóvenes. La obligatoriedad de cubrirse está relacionada con la sociedad patriarcal que caracteriza a los musulmanes, que relaciona este modo de mostrarse con el Namus, que es el honor y el respeto que deben guardar celosamente las mujeres.

Las mujeres musulmanas usan esta prenda, a veces por convicción, pero muchas otras por obligación, siendo considerado un símbolo de sumisión de la mujer, a la que incluso, se le impide recibir la influencia beneficiosa para la salud de los rayos solares, que aportan vitamina D. Está prohibido su uso en varios países del mundo, incluyéndose Egipto y Siria, que no lo admiten en sus universidades.

La mayoría de los países europeos prohíben el uso de los velos que cubren el rostro, tales como el burka, especialmente para combatir el terrorismo. Entre otros, así lo hace Italia, progresivamente, desde 1970. En Francia, no se tolera su uso en escuelas públicas, hospitales, transporte público y otros servicios públicos. En Bélgica está prohibido desde el año 2010 en espacios públicos, permitiéndose en el ámbito privado y en los lugares de culto.