Concepto de calvinismo

El concepto de calvinismo viene a definir concretamente a una doctrina reformista, vertiente del Cristianismo Protestante, que establece como pilar fundamental el poder de Dios sobre todas las cosas. Un sistema teológico, éste que nos ocupa, surgido en el siglo XVI, que toma su nombre de uno de los impulsores del mismo: el francés Juan Calvino (1509-1564), que fue más radical que el luteranismo, que conservaba algunos ritos católicos, y similar a la la doctrina de Ulrico Zwinglio, donde la sociedad cristiana estuviera inspirada solo por la Biblia. Prpuso abolir el sacerdocio y la igualdad de todos los servidores de Dios. Admitía, del mismo modo que Lutero los sacramentos del bautismo y la eucaristía, pero para Calvino, Cristo no estaba presente realmente en la eucaristía. El trabajo y el lucrp no eran mal vistos si las ganancias se invertían en cosas productivas que ayudaran al plan divino.

Esta doctrina es destacable, entre otras cosas, porque impulsó la creación de una serie de iglesias que la tomaron como punto de partida o fuente de inspiración. Aún siguen existiendo éstas, que son seguidas por unos setenta y cinco millones de personas en todo el mundo.

El calvinismo ha pasado a la historia por el cambio que supuso, por los personajes que lo incentivaron y también por el conjunto de sus principios y normas básicas. En este sentido, es destacable que se habla de los llamados “Los cinco puntos del calvinismo”.

La depravación total es el primero de los mencionados puntos y con él se intenta exponer que la humanidad es naturalmente pecadora, al estar contaminados por la rebeldía que hizo que Adán y Eva fueran expulsados del paraíso.

El segundo aspecto de la lista es el que hace referencia a la elección incondicional donde se deja claro que solo el Todopoderoso puede salvar a los humanos, y ellos no pueden hacerlo por sí mismos. Solo la fe puede salvarlos.

La llamada expiación limitada, es el tercer punto. Calvino creía que el destino está marcado por Dios, que estamos predestinados, donde solo una parte de la humanidad, está destinada a la Salvación, tras el sacrificio de Cristo. La gente no salva su alma haciendo buenas obras, sino que las hace porque está dentro de los «elegidos».

Esa elección de Dios, hace que aquellos que fueron beneficiados con la salvación tengan la gracia irresistible, que es el punto cuatro, por el cual voluntariamente aceptan realziar el plan de Dios; y la perseverancia de los santos, es el punto cinco, donde los elegidos, serán divinamente protegidos.

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