Concepto de calvinismo

La palabra calvinismo se compone del sufijo “ismo” que indica que se trata de una doctrina; referida a las ideas del teólogo francés, Juan Calvino. El calvinismo es una religión cristiana protestante.

Juan Calvino realizó su conversión del catolicismo al protestantismo en el año 1529 cuando tenía 20 años. Seguidor de Lutero, creía como él, que la única fuente de la fe eran las Sagradas Escrituras, que debían ser interpretadas sin la intermediación de la iglesia, rechazando además la autoridad Papal y la jerarquía sacerdotal. Entre los sacramentos, los únicos aceptados fueron el Bautismo y la Eucaristía, pero a diferencia de Lutero, Calvino no reconocía en ella la presencia real de Cristo.

En 1534 fue forzado a dejar la capital francesa por sus ideas religiosas y se exilió en Basilea (Suiza). Dos años después escribió “Las Instituciones de la religión cristiana”, donde afirmaba el poder soberano absoluto de Dios y la corrupción irremediable del hombre como consecuencia del pecado original. Se afincó en Ginebra (Suiza) pero por el rigorismo de su doctrina fue expulsado en 1538, pero fue invitado a regresar en 1941 y lo hizo con mucho poder, expulsando al obispo, ejerciendo notable influencia sobre todo en la burguesía, y creando una iglesia reformada, cuya base doctrinaria era la predestinación (algunos seres humanos nacían predeterminados a salvarse y otros a ser condenados). Con esto la libertad humana era inexistente. Si la persona resultaba exitosa en este mundo, esos eran signos de que estaba predestinado a salvarse.

La moral impuesta por Calvino fue sumamente estricta. La vida debía ser austera, moralmente correcta y esforzada, abandonando las misas, las imágenes y las ceremonias papales. Estableció para el control de la moralidad pública y privada un tribunal. Fueron prohibidas muchas expresiones culturales que eran representativas de ocio o placer: la música, los teatros, los juegos.

La influencia del calvinismo se extendió por el mundo: Escocia y Holanda fueron grandes centros calvinistas; y en Francia, los calvinistas recibieron el nombre de hugonotes. En Inglaterra el calvinismo se instaló con Enrique VIII.