Concepto de castizo

La palabra castizo, está integrada por casta, del latín “castus” que significa puro, y el sufijo de similitud “izo”. Se usa castizo, para designar diferentes calificaciones.

Puede emplearse para hablar de una casta noble, refiriéndose al árbol genealógico de alguien, o sea, a su ascendencia. Ser castizo, en este sentido es un atributo de honor en las personas y de pureza de sangre, esto último también aplicado a los animales.

También puede indicar que algo, cosas materiales, animadas o inanimadas, ideas, costumbres, etcétera, son originarias y típicas de cierta zona, por ejemplo, el tango es castizo de Argentina o los canguros son castizos de Australia. El casticismo madrileño, alude a esa identidad cultural en su conjunto, que identifica a la capital española, desde el siglo XVIII, como no cosmopolita, y a sus habitantes como pícaros, graciosos, ocurrentes y bohemios. Si bien el lenguaje puro, sin contaminaciones foráneas o modismos, también se conoce como castizo, puede aplicarse a la lengua que es propia de una determinada comunidad, como parte de su entramado cultural.

En la américa colonial, un castizo, era, dentro del sistema de castas, establecido jerárquicamente por la Corona española, según el porcentaje de sangre española que se tenía (cuanta más, más derechos, estando ubicados en un estatus social superior y aristocrático) aquella persona que había nacido de un padre mestizo (que era producto de la unión de un hombre indio y mujer blanca o viceversa) y una madre española; o de un padre español y una madre mestiza. También se lo conocía como cuarterón. Estas uniones interraciales permitían lograr una movilidad social ascendente para la descendencia del progenitor cuya sangre no era considerada pura, y por lo tanto iba disminuyendo la discriminación.

Cuando los castizos se unían para generar su propia descendencia con una pareja española, ese hijo, era considerado español, “limpiándose” así la sangre, de acuerdo a los estatutos que rigieron durante los siglos XV y XVI. España abolió los estatutos de limpieza de sangre en 1835, cuando el Antiguo Régimen fue abolido por la Revolución liberal, siguiendo vigente para los oficiales del ejército, matrimonio, y cargos civiles, dejándose de lado paulatinamente, hasta no existir más, en 1870. En argentina, los privilegios de sangre fueron abolidos por la Constitución de 1853, y en Cuba, en 1870.

Buscar otro concepto