Concepto de cocoliche

La palabra cocoliche, empleada en Argentina y Uruguay, se derivó de un personaje cómico, que se presentó como Cocoliche, en el teatro de los Hermanos Podestá, y caracterizaba a uno de sus peones de limpieza, de nombre Antonio Cuccoliccio, un inmigrante italiano, que hablaba combinando palabras de su idioma natal; y el español, mal pronunciado. Otros sainetes, pronto se hicieron eco del tema y el gracioso modo de hablar, hizo reír a muchos espectadores, escuchando están jerga improvisada.

La Constitución argentina de 1853, abierta al extranjero, admiraba la cultura europea, pero ese primer intento de europeizar, tuvo que acompañarse por argentinizar, para construir una nación unida y culturalmente homogénea. La escuela jugó en esto un gran papel para enseñar el idioma a las nuevas generaciones, hijos de inmigrantes, pero, los mayores, que ya tenían arraigado su idioma, debieron adaptarlo al de la nueva tierra.

De esta manera, pasó coloquialmente a llamarse cocoliche, a esta forma de hablar de los inmigrantes italianos, que arribaron, entre fines del siglo XIX y principios del XX, desde el norte y sur italianos, al Río de la Plata, con muchas esperanzas de una nueva vida pero con dificultades idiomáticas, lo que los hacía fácilmente identificables, cuando querían comunicarse.

Así surgió para estos inmigrantes, una segunda lengua, lo que se conoce como pidgin, consistente en un código de comunicación simplificado, creado por quienes pertenecen a una comunidad que se inserta en otra, con una lengua distinta a la que se deben adaptar, y como les cuesta aprenderla, combinan elementos fonéticos, morfológicos y léxicos de ambas, logrando un intercambio de ideas insuficiente e impreciso, pero que permite algún tipo de intercambio y de solicitudes.

Entre los términos italianos más empleados por el cocoliche, que persisten en la actualidad como parte del español o el lunfardo, podemos mencionar, a “chicato” para referirse a una persona con miopía, en lugar del término “cecato”; laburo, para referirse al trabajo, procedente de “lavoro”; groso, derivado de “grosso”, en el sentido de “grande; o “bagayo”, que alude a alguien feo, y se tomó de “bagaglio” que se traduce como “equipaje”.

Por extensión, de esta mezcla de palabras de lenguas distintas, también se le dice cocoliche a aquella persona que viste prendas poco combinadas en sus tonos o diseños, por ejemplo: “Hoy estoy vestida como un cocoliche porque estoy de vacaciones y traje poca ropa, y lo único limpio que me quedó, es este pantalón verde y esta blusa roja”, «Los niños quedan simpáticos vestidos como cocoliches» o “Me gusta como viste Mario, discreto y elegante; no aprecio a los que tienen mal gusto, y parecen cocoliches”.

Buscar otro concepto