Concepto de correría

La palabra correría se integra con el verbo regular, pronominal y de segunda conjugación “correr” del latín “currere”, que significa realizar un desplazamiento rápido, más el sufijo de cualidad “ia”.

Se aplica a las incursiones violentas de un grupo de personas armadas, que ingresan a un territorio para dañarlo de modo considerable, incendiando campos y edificaciones, destruyendo lo que encuentran a su paso, saqueando, lastimando y matando animales y personas.

El propósito de estas correrías no es invadir el lugar pues no quieren asentarse en él, sino retirarse luego de cometer los desmanes.

Un ejemplo de estas correrías fueron las realizadas por los hunos, un pueblo nómada, que siendo hábiles jinetes, atacaban en forma sorpresiva, y eran tan sanguinarios y crueles que los pueblos que resultaban objeto de sus correrías, si sabían de su llegada, preferían huir y buscar otro lugar para radicarse, en lugar de enfrentarlos. A veces se quedaban en ese territorio, invadiéndolo y en otros casos, luego de saquearlo y destruirlo, seguían con sus correrías. Luego de asolar Asia Central fueron una verdadera amenaza para el Imperio Romano.

También realizaron correrías los aborígenes ubicados en las regiones patagónica y pampeana de la República Argentina, habitada por los pampas, mapuches, ranqueles y tehuelches. El territorio americano había sido objeto de conquista por parte de los colonizadores españoles desde el siglo XV, pero esa zona al sur del país, seguía bajo el control de estos pueblos originarios, aún luego de la independencia del país, ocurrida en 1816. Los indígenas realizaban correrías en grupos, llamados malones, que ingresaban a los lugares donde residían los ciudadanos argentinos (los criollos) saqueando y matando. Eso les dio motivo suficiente a las autoridades argentinas para realizar una conquista de esos espacios, heredados de España, a través de lo que se conoció como la Campaña del Desierto, aunque obviamente la zona no estaba deshabitada sino poblada por los aborígenes mencionados. La Conquista se efectuó entre los años 1878 y 1885.

Son además, correrías, los viajes a diversos lugares cercanos, estando poco tiempo en cada uno y retornando al lugar de la residencia habitual, por ejemplo: “Fui de correría por un día a un pequeños pueblo distante doscientos kilómetros de mi hogar, que queda en un centro urbano muy concurrido; y luego fui a otro, por dos días, que quedaba a cien kilómetros, también muy tranquilo. Pasé tres días magníficos antes de volver a mi casa, con una gran sensación de paz.

Pueden también ser correrías las aventuras que alguien vive, yendo de un sitio a otro, desafiando peligros o haciendo picardías, aún dentro de la misma ciudad: “Salí de correría con mis amigos, y nos emborrachamos” o “Los adolescentes disfrutaban de sus correrías, caminando descalzos sobre un alto y delgado muro, con riesgo de caerse”.

En Literatura, “Correrías de un infiel” es una novela publicada en el año 2004, por el escritor argentino, Osvaldo Baigorria, donde el protagonista, que a la vez narra la historia, y cuyo nombre no conocemos, atraviesa, junto a una acompañante, la Pampa húmeda con su automóvil prestado en busca de su historia y su identidad, en parte ranquel, para encontrarse con un antepasado suyo.

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