Concepto de correveidile

La palabra correveidile (sustantivo de uso indistinto en masculino y en femenino) es la unión de las siguientes acciones: “corre”, de verbo correr, en el sentido de ir muy de prisa, “ve” que alude a dirigirse a un lugar, y “dile”, orden de dar a otro una comunicación. Es una palabra que expresa muy descriptivamente a quien se aplica, pues se trata de aquellos que se encargan raudamente de hacer circular una información, o más precisamente, un rumor. Es el conocido como “chismoso” que se ocupa de difundir noticias especialmente curiosas, pícaras, deshonrosas, pecaminosas, etcétera, de dudosa veracidad, ya que ni siquiera se preocupa por confirmarlas, sino que las recoge, las inventa o las cree escuchar, y luego las propaga, generando que se haga una especie de “bola de nieve” ya que otros del mismo “oficio” de correveidiles agregarán nuevos condimentos a la información que cada vez se tergiversará más, para resultar sumamente atractiva, pero cada vez menos cierta; y sus efectos pueden ser altamente destructivos, calumniosos e injuriosos.

Si bien a todos en alguna forma, nos importa lo que les sucede a otros, hay individuos que no solo disfrutan de enterarse de cosas privadas de terceros, sino que gozan con darlas a conocer, con ser voceros y difusores de secretos. Quieren tener la primicia y comentarla para adjudicarse el conocimiento de esos datos, comprobando que los demás tienen cosas que esconder, y que no solo su propia vida es miserable, sino que la de los otros, también puede serlo. Son personas vacías, insensibles, o al menos ignorantes al dolor que pueden causar. No es lo mismo que aquel al que le cuentan un secreto y no puede guardarlo; sino que el correveidile no espera a que alguien le confíe algo, sino que busca y se esfuerza por hallar los chismes.

También puede referirse a quien encubre una relación amorosa, que resulta pecaminosa, o al menos que no debe darse a luz, para no afectar a otras personas. Es sinónimo de alcahuete o de “celestina”, este último término recogido de la obra del dramaturgo español Fernando de Rojas “La Celestina” siendo este el nombre de la protagonista, que se ocupa de lograr que los amantes concreten sus citas.