Concepto de encargo

Un encargo, vocablo compuesto por la preposición “en” y por “cargo” en el sentido de obligación o carga, es un pedido que se le hace a alguien para que realice una gestión, un trámite o un negocio, lícito o ilícito, o la comisión de un delito o para que se ocupe del cuidado de alguien, ya sea de modo gratuito o mediante el pago de una remuneración.

Ejemplos de uso:

Puede tratarse encargos honestos: “Mi madre me hizo el encargo de que cuide a mi hermano, durante el trayecto a la escuela”, “Mi maestra nos encargó que hagamos la tarea sin falta para mañana”, “Le encargué a mi vecina que me compre el pan”, “Mi jefe me hizo el encargo de retirar los papeles del banco”, “Yo me encargo de las tareas de la casa mientras mis padres trabajan”, “Hago los mandados de mis vecinos, y ellos me dan una propina cuando les llevo sus encargos” o “Me estoy encargando del cuidado de los ancianos que residen en el geriátrico, y me pagan por hacerlo”.

También pueden encargarse cosas ilegales: “Me encargaron mis cómplices que falsifique la firma de los empleados para poder retirar el dinero de su salario y luego nos repartiremos el producto del hurto”, “Es una persona muy malvada, se dedicaba a asesinar por encargo a inocentes, a cambio de dinero” o “Realicé una estafa por encargo de mis superiores, y aunque me rebajaron la condena por estar bajo sus órdenes, igual manché mi reputación y ahora tengo antecedentes penales”.

Contrato de mandato

Cuando el encargo de un negocio lícito se hace mediante un poder formal otorgado por el mandante al mandatario, se trata de un contrato de mandato, donde la responsabilidad del negocio es absolutamente a cargo del mandante.

En el cine

Varias películas llevan en su título, la palabra encargo, entre ellas:
La película dramática estadounidense de 2004 “Muerte por encargo” dirigida por Christopher Leitch; “Mamá por encargo” film estadounidense, también conocido como “Una mamá para mi bebé”, del año 2008, dirigida por Michael Mccullers, que trata sobre el alquiler de vientres; la alemana “Rupturas por encargo” del año 2013, cuyo título original es “Schlussmacher” dirigida por Matthias Schweighöfer, cuyo argumento versa sobre una agencia dedicada a lograr rupturas de relaciones sentimentales, cuando una de las partes desea terminar con la relación, pero no se atreve a decírselo a su pareja; y “Amor por encargo”, comedia de producción francesa y dirigida en el año 2015, por Anne Giafferi.